Martes 01 de Abril de 2025
La empresa suiza Nüesch Weine, dedicada a la distribución de vinos de alta gama, ha puesto el foco en la armonía sensorial y la sostenibilidad como criterios principales para incorporar vinos españoles a su catálogo. Elisabeth Carrara, portavoz de la compañía, explicó durante una visita a Ciudad Real que el mercado suizo valora especialmente los vinos que combinan aromas frutales, cuerpo medio o alto, taninos suaves, acidez equilibrada y un grado alcohólico moderado. Este perfil responde tanto a las preferencias de los consumidores como a la línea de calidad que la empresa mantiene en sus selecciones.
Carrara cuenta con una larga trayectoria en el sector y conoce bien las principales regiones vinícolas de España, entre ellas Ribera del Duero, Rioja, Priorat, Rías Baixas, Cataluña y Navarra. Estas zonas ya tienen presencia en Suiza, pero la representante ha subrayado el interés por los vinos de Castilla-La Mancha, y en concreto de la provincia de Ciudad Real, por su autenticidad y buena relación entre calidad y precio.
Castilla-La Mancha es una de las zonas con mayor superficie de viñedo del mundo y posee una diversidad de variedades locales que permite ofrecer vinos con características bien definidas. Las denominaciones de origen La Mancha y Valdepeñas han conseguido posicionarse gracias a su capacidad para elaborar vinos con buena estructura, expresividad en nariz y equilibrio en boca, atributos valorados por importadores europeos.
Además de los aspectos técnicos y sensoriales, la empresa Nüesch Weine presta especial atención a la historia que hay detrás de cada vino. Carrara explicó que buscan bodegas que apuesten por prácticas sostenibles y por una producción responsable. Para la empresa, la sostenibilidad no es solo un valor añadido, sino una condición imprescindible. Según sus palabras, los vinos deben emocionar al consumidor, pero también ser el reflejo de una conciencia ecológica y social.
En este proceso de búsqueda, FENAVIN, la Feria Nacional del Vino que se celebra en Ciudad Real, tiene un papel importante. Carrara considera que este evento, que se celebrará del 6 al 8 de mayo, facilita el encuentro entre productores españoles e importadores internacionales, permitiendo conocer directamente la filosofía de las bodegas, los métodos de producción y la evolución de los vinos. En su opinión, se trata de una herramienta útil para profundizar en la diversidad del vino español y establecer relaciones comerciales sólidas y duraderas.