Martes 08 de Noviembre de 2016
La Denominación de Origen Terra Alta celebró este lunes en Corbera una jornada para los profesionales de la restauración y la distribución, así como para prescriptores y prensa especializada.
Con este encuentro se dieron por finalizados los actos de la Fiesta del Vino, que arrancó el pasado 28 de octubre en Gandesa.
El showroom de vinos tuvo lugar en un espacio emblemático de la comarca, la Iglesia del Pueblo Viejo de Corbera, y superó en número de asistentes a la pasada y primera edición de esta jornada, contando con profesionales tanto de Barcelona como de Tarragona y, en especial, de las Tierras del Ebro, dejando constancia del interés creciente que despiertan los vinos de la DO Terra Alta todo el territorio.
Este año la participación se ha visto ampliada también en cuanto al número de bodegas. 29 de entre todas las bodegas que conforman la DO han participado de esta jornada que ha permitido a los asistentes degustar un amplio abanico de vinos reconocidos por la crítica tanto nacional como internacional.
El showroom dio paso a una comida donde los asistentes pudieron seguir disfrutando de más referencias de la DO Terra Alta, casando los vinos con la gastronomía típica terraltina de la mano del restaurante Nuevo Moderno de Vilalba dels Arcs.
Una vendimia marcada por la calidad
La vendimia de este año ha sido de unos 33 millones de kilos de uva, un descenso en la producción de aproximadamente el 20% respecto al año anterior, en el que se alcanzó una cifra récord de 44 millones, pero muy similar a la media de los últimos años. La granizada que afectó a la comarca el mes de septiembre es una de las causas del descenso, aunque esta no ha sido tanto como se preveía en un principio, gracias a que casi todo el mundo pudo entrar a vendimiar a las 24- 48 siguientes para hacer una cosecha de urgencia de la uva de las viñas menos afectadas y minimizar así los efectos de la granizada.
En cuanto a la calidad de la uva, ha sido excelente. Las buenas condiciones climáticas han hecho que se haya cosechado en su punto óptimo de maduración, tanto fisiológica (grado alcohólico) como fenológica (maduración de pieles y semillas), y se prevén unos vinos impecables.