El embotellado certificado de vino en Italia frena su caída tras el ajuste inicial
Las existencias siguen un 16,8% por encima del año anterior, con más presión sobre el mercado
jueves 8 de octubre de 2026

El embotellado certificado de vino en Italia moderó su caída en el tercer trimestre de 2026, pero el volumen almacenado sigue muy por encima del nivel de un año antes. Los datos de Valoritalia, difundidos este miércoles, 7 de octubre, apuntan a una mejora del ritmo trimestral, aunque todavía no permiten hablar de un cambio firme en todo el sector.
Entre enero y septiembre, las producciones sometidas a certificación por Valoritalia sumaron 9,86 millones de hectolitros embotellados. La cifra supone un 3% menos que en el mismo periodo de 2025 y un 4,2% menos que la media de 2023 a 2025. En términos absolutos, ese retroceso equivale a unos 305.000 hectolitros menos que hace un año y a unos 432.000 menos que la media del último trienio.
La mejora se aprecia al seguir la evolución por trimestres. El primer trimestre cerró con una bajada interanual del 7,7%. En el segundo, el descenso se redujo al 0,6%. Entre julio y septiembre, el volumen quedó casi en línea con el del mismo tramo de 2025, con una variación del -0,3%. El dato de septiembre fue el primero claramente positivo en varios meses, con un aumento del 4,9%.
Valoritalia atribuye esa evolución a una estabilización del mercado tras el fuerte ajuste de comienzos de año, aunque advierte de que persisten factores que pesan sobre la demanda. La entidad cita las tensiones geopolíticas, la política comercial de Estados Unidos y la incertidumbre sobre los aranceles. A eso añade cambios en los hábitos de consumo y en las oportunidades de venta en los principales mercados exteriores.
En ese escenario, el reparto por categorías muestra comportamientos distintos. Durante el tercer trimestre, los vinos DOC aumentaron un 5% y los DOCG un 4,9%, mientras que los IGT cayeron un 18,9%. En el acumulado de los nueve primeros meses, DOC y DOCG se mantienen cerca del nivel del año pasado, con descensos del 0,5% y del 0,2%, respectivamente. Los IGT, en cambio, siguen bastante más abajo, con una bajada del 13%.
La diferencia también aparece al analizar los tipos de producto. Entre julio y septiembre, los blancos tranquilos avanzaron un 6,7% y los espumosos blancos un 7,6%. Los tintos fueron en sentido contrario y retrocedieron un 6,7%. En el conjunto de enero a septiembre, los blancos tranquilos suben un 1,8% y los espumosos blancos un 1,3%, frente a una caída del 8,8% en los tintos.
Los datos territoriales dibujan otro mapa desigual. En los nueve primeros meses del año, el embotellado bajó un 4,7% en el centro de Italia y un 4,1% en el noreste. El noroeste pasó a terreno positivo, con un 1,4% más, y el sur registró un alza del 26,7%. Valoritalia matiza que sus cifras tienen más peso estadístico en el norte del país y que el volumen certificado en el sur es menor, por lo que esa comparación debe leerse con cautela.
El otro gran dato del informe es el de las existencias. A 31 de julio, antes de la certificación de la nueva cosecha, el volumen almacenado alcanzaba 15,96 millones de hectolitros, frente a 13,67 millones un año antes. Son 2,29 millones de hectolitros adicionales, un 16,8% más. Esa acumulación limita por ahora la lectura optimista de la mejora vista en verano, porque obliga a medir no solo cuánto se embotella, sino también cuánto producto sigue pendiente de salida.
Francesco Liantonio, presidente de Valoritalia, sostiene que la estabilidad del tercer trimestre y la mejora de DOC y DOCG muestran capacidad de reacción en una parte del sector, pero admite que no hay todavía una recuperación asentada. La entidad insiste en que el mercado se mueve a varias velocidades y que blancos y espumosos ofrecen una respuesta más favorable que los tintos, mientras DOC y DOCG resisten mejor que los IGT.
Para explicar ese fondo de mercado, Valoritalia remite a estimaciones de la Organización Internacional de la Viña y el Vino, que sitúan la caída del consumo mundial en el 2,7% y la de la Unión Europea en el 3,1%. También cita a Nomisma Wine Monitor, que calcula un descenso del 11% en el valor de las importaciones de vino en los doce principales mercados del mundo durante los siete primeros meses del año, con un retroceso del 23% en Estados Unidos.
El alcance de estos datos no equivale a todo el vino embotellado en Italia. La base analizada por Valoritalia abarca 219 denominaciones y otras producciones sujetas a su certificación. La propia entidad subraya que su representación es mayor en el norte del país, donde supera el 90% del total de vinos con denominación de origen en varias zonas. Esa precisión es relevante para interpretar un balance con una mejora clara en el ritmo trimestral, pero todavía condicionado por el exceso de existencias y por la debilidad de los tintos y de los IGT.