La UE avanza en la reforma agraria con el vino como punto más sensible
Siguen abiertos los ajustes sobre ayudas y programas del vino dentro de la Política Agraria Común
miércoles 7 de octubre de 2026

Los Estados miembros de la UE avanzaron este lunes, 5 de octubre, en la negociación de la reforma de la Política Agraria Común y de la Organización Común de Mercados, con el objetivo de cerrar un acuerdo político a finales de este mes. El progreso llegó en la reunión del Comité Especial de Agricultura, que agrupa a los expertos agrícolas de los Veintisiete, aunque varios puntos siguen abiertos y uno de los más sensibles para el sector de bebidas afecta al vino.
En la parte de la PAC, las delegaciones continúan discutiendo sobre el margen de flexibilidad que podrán tener los Estados miembros sin romper un marco común. También siguen pendientes la proporción de ayudas acopladas a la renta, los porcentajes de control y la nueva condicionalidad de las ayudas.
En la Organización Común de Mercados, el último texto de compromiso de la presidencia irlandesa recibió un apoyo general de los Veintisiete, pero varios asuntos necesitan más ajustes. Entre ellos figuran las intervenciones sectoriales en el vino, la financiación de las intervenciones que se aplican a través de programas operativos de las organizaciones de productores y las reglas relativas al cáñamo, en especial su relación con las legislaciones y políticas nacionales.
Ese bloque de negociación tiene una consecuencia directa para el vino europeo porque de estas reglas dependen parte de las ayudas comunitarias y el modo en que pueden canalizarse a través de las organizaciones de productores. Si hay cambios en ese diseño, bodegas, cooperativas y agrupaciones del sector podrían tener que adaptar su planificación para acceder a esos fondos o ejecutar sus programas.
La discusión continuará en las dos próximas reuniones del Comité Especial de Agricultura, previstas para el próximo 12 de octubre y el próximo 19 de octubre. Después, los ministros de Agricultura deberán cerrar una orientación general parcial, sin incluir los puntos financieros, en el Consejo que se celebrará en Luxemburgo los próximos 26 y 27 de octubre.
En paralelo, el vino también ha ganado espacio en otro debate comunitario ligado a la promoción agroalimentaria. La comisión de Agricultura del Parlamento Europeo aprobó este lunes, 5 de octubre, en Estrasburgo, por 37 votos a favor, 7 en contra y una abstención, su informe de iniciativa sobre la política de promoción agroalimentaria de la UE. Los eurodiputados sostienen que la carne y el vino deben seguir entre los sectores que pueden optar a ese programa.
El ponente del texto, el italiano Salvatore De Meo, del Partido Popular Europeo, afirmó tras la votación que el Parlamento ha defendido “un principio fundamental: garantizar un trato equitativo a todos los sectores y productos agrícolas elegibles, incluida la carne y el vino, sin discriminación ni diabolización”.
Además de mantener al vino dentro del sistema de promoción, los eurodiputados reclaman un acceso más simple a la financiación y trámites administrativos más ligeros. También piden más flexibilidad para reorientar campañas, productos, fondos o mercados de destino una vez aprobados, si cambia la situación del mercado o si intervienen factores geopolíticos. La comisión parlamentaria quiere, además, que una mayor parte de los recursos se asocie a los programas múltiples, en los que participan entidades de varios países de la UE.
Ese informe todavía debe recibir el visto bueno del pleno del Parlamento Europeo, pero marca la posición de la comisión encargada del sector agrario en un momento en el que Bruselas revisa varias herramientas de apoyo al campo. Para el negocio del vino, la negociación abierta combina dos planos distintos pero relacionados: por un lado, las normas sobre ayudas e intervenciones de mercado; por otro, las campañas de promoción que permiten financiar acciones comerciales dentro y fuera de la Unión.
El calendario de octubre será, por tanto, determinante para saber hasta dónde llegan los ajustes en la PAC y en la OCM y si el vino mantiene sin cambios de fondo su encaje en las políticas europeas de apoyo y promoción. De momento, los Veintisiete han acercado posiciones, pero aún deben resolver los puntos en los que varias delegaciones siguen pidiendo modificaciones.