Las exportaciones chilenas de pisco con denominación de origen pierden casi una cuarta parte de su valor
El desplome de China explica buena parte del retroceso exterior
jueves 1 de octubre de 2026

Las exportaciones chilenas de pisco con denominación de origen nacional perdieron casi una cuarta parte de su valor en los ocho primeros meses de 2026, al tiempo que el aguardiente de orujo de uvas volvió a reducir sus ventas al exterior. Según los datos difundidos este martes, 29 de septiembre, por la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias, ODEPA, entre enero y agosto salieron de Chile 168.452 litros de pisco por 1,22 millones de dólares FOB, con descensos del 19,8% en volumen y del 23,9% en valor respecto al mismo periodo de 2025.
El retroceso corta la recuperación registrada en 2024 y 2025. En el mismo tramo de 2025, las exportaciones de pisco habían sumado 209.925 litros y 1,60 millones de dólares. La diferencia equivale a 41.473 litros y 382.132 dólares menos en un año.
La caída del valor fue más intensa que la de las cantidades. El ingreso medio por litro pasó de 7,63 a 7,24 dólares, un 5,1% menos. Aun así, el balance acumulado hasta agosto sigue por encima del registrado en 2024 para esas mismas fechas, con un 17,4% más de volumen y un 33,2% más de valor.
La serie anual refleja con más claridad el cambio de rumbo. En 2022, Chile exportó 425.324 litros de pisco con denominación de origen por 2,53 millones de dólares. En 2023, el volumen bajó a 135.428 litros y el valor a 1,02 millones, con recortes del 68,2% y del 59,8%. En 2024 comenzó la recuperación, con 246.769 litros y 1,63 millones de dólares, y en 2025 continuó hasta 320.261 litros y 2,34 millones.
Esa mejora permitió más que duplicar los niveles de 2023, pero no bastó para volver a los registros de 2022. Al cierre de 2025, el volumen exportado seguía un 24,7% por debajo del de aquel ejercicio, mientras que los ingresos estaban un 7,7% por debajo. La diferencia fue menor en valor porque el ingreso medio por litro había subido de 5,96 a 7,30 dólares.
La comparación de doce meses también apunta a una pérdida de impulso. Entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, las exportaciones de pisco con denominación de origen alcanzaron 278.788 litros y 1,96 millones de dólares. En los doce meses anteriores habían sumado 313.264 litros y 2,32 millones. El recorte fue del 11% en volumen y del 15,6% en valor.
China explica buena parte de esa corrección. Entre enero y agosto de 2026, ese mercado recibió 33.493 litros por 295.042 dólares, frente a los 68.178 litros y 690.350 dólares del mismo periodo de 2025. La caída fue del 50,9% en cantidad y del 57,3% en valor. La pérdida de ingresos en ese destino, de 395.308 dólares, supera por sí sola el descenso neto del conjunto del pisco, lo que muestra que otros mercados amortiguaron parte del golpe.
Pese a ese retroceso, China siguió siendo el primer mercado por valor, con el 24,2% del total. Estados Unidos encabezó las compras por volumen, con 40.188 litros, aunque también redujo sus adquisiciones. Sus importaciones bajaron un 20,7% en cantidad y un 21,9% en valor, hasta 235.516 dólares. Alemania compró 21.530 litros por 98.133 dólares, con caídas del 41,2% y del 45,6%, mientras que Francia descendió a 6.510 litros y 64.349 dólares, un 23,3% menos en volumen y un 55,1% menos en valor.
No todos los destinos siguieron la misma pauta. Japón elevó sus compras hasta 5.070 litros y 61.129 dólares, con aumentos del 60,5% y del 164,6%. Canadá pasó de 2.073 a 7.698 litros y de 13.978 a 44.525 dólares. Argentina apenas varió el volumen, con una bajada del 3,2%, pero duplicó el valor de sus compras hasta 65.808 dólares. También hubo operaciones en mercados sin ventas registradas en esa partida durante los ocho primeros meses de 2025, como Reino Unido, con 6.570 litros por 71.411 dólares, y España, con 8.001 litros por 45.557 dólares.
La lectura histórica exige cautela. ODEPA separa desde 2022 tres partidas distintas: pisco con denominación de origen nacional, otros aguardientes y aguardiente de orujo de uvas. Hasta 2021, la estadística recogía una categoría de “pisco y similares” y otra para los demás aguardientes. Ese cambio permite seguir con más precisión la evolución del orujo desde 2022, pero impide equiparar sin más las series antiguas con las actuales.
Antes de esa modificación, la categoría de pisco y similares ya mostraba una trayectoria irregular. En 2016 sumó 379.671 litros y 2,74 millones de dólares. En 2017 subió a 411.245 litros y 2,80 millones, y en 2018 alcanzó 514.115 litros, el volumen más alto del periodo 2016-2021, aunque el valor apenas avanzó hasta 2,81 millones. En 2019 y 2020 llegaron dos ejercicios de caída, con 344.732 y 301.533 litros, respectivamente, y en 2021 repuntó hasta 423.861 litros y 2,76 millones de dólares.
El comportamiento del aguardiente de orujo de uvas es más negativo. Entre enero y agosto de 2026, Chile exportó 7.881 litros por 74.674 dólares, frente a 14.129 litros y 125.415 dólares en el mismo periodo de 2025. Eso supone un descenso del 44,2% en volumen y del 40,5% en valor.
La serie anual de esta partida muestra una contracción continuada desde que dispone de código propio. En 2022, las ventas exteriores alcanzaron 334.478 litros y 1,66 millones de dólares. En 2023 bajaron a 208.760 litros y 689.318 dólares, con recortes del 37,6% y del 58,4%. En 2024 el volumen volvió a reducirse, hasta 109.085 litros, aunque el valor repuntó hasta 871.794 dólares, de modo que el ingreso medio por litro subió a 7,99 dólares. En 2025, ambas magnitudes volvieron a bajar con fuerza y quedaron en 26.592 litros y 250.129 dólares.
La comparación entre 2022 y 2025 muestra el alcance del ajuste. En esos tres años, el orujo perdió el 92% del volumen exportado y el 84,9% de los ingresos. En 2026, el alza del ingreso medio por litro, de 8,88 a 9,48 dólares entre enero y agosto, no ha compensado la caída de las cantidades vendidas.
La perspectiva de doce meses refuerza esa tendencia. Entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, las exportaciones de orujo sumaron 20.344 litros y 199.388 dólares, frente a 50.802 litros y 429.967 dólares en los doce meses previos. El descenso fue del 60% en volumen y del 53,6% en valor.
Además, el negocio está muy concentrado. Hong Kong recibió 3.816 litros por 40.824 dólares y China, 2.457 litros por 21.785 dólares. Entre ambos reunieron el 83,8% del valor exportado en esta categoría. La pérdida más visible respecto a 2025 correspondió a Reino Unido, que en el periodo comparable había comprado 5.940 litros por 53.444 dólares y en 2026 no registró operaciones en esta partida.
Frente a la debilidad del pisco y del orujo, la categoría de otros aguardientes avanzó en los ocho primeros meses del año. Sus exportaciones alcanzaron 325.052 litros y 1,86 millones de dólares, un 24,4% más en volumen y un 19,6% más en valor que un año antes. República Checa fue el primer comprador, con 187.600 litros y 952.319 dólares, el 51,2% de los ingresos de esa partida.
La diferencia entre las tres categorías cambia por completo la lectura del agregado. Sumadas, Chile exportó entre enero y agosto 501.385 litros de aguardientes por 3,15 millones de dólares. El volumen conjunto subió un 3,3%, pero el valor bajó un 3,9%. Ese aumento de las cantidades no procede del pisco ni del orujo, sino solo del avance de los otros aguardientes. En la serie larga, el máximo del agregado se registró en 2017, con 3,42 millones de litros y 7,89 millones de dólares, mientras que en 2025 el total había descendido a 790.160 litros y 5,26 millones.