Dom Pérignon prepara una edición limitada con Damien Hirst basada en su estética caleidoscópica
La colección transforma el escudo de la marca en dos diseños ligados a sus vinos vintage
martes 6 de octubre de 2026

Dom Pérignon lanzará a finales de 2026 una edición limitada desarrollada junto al artista británico Damien Hirst. La maison de Champagne presentó esta colaboración el pasado 1 de octubre y la sitúa en el cruce entre creación artística y elaboración del vino, con una propuesta que une el trabajo artesanal de la firma y el lenguaje visual del autor.
La casa vincula el proyecto a una idea compartida con Hirst: la renovación creativa nace del equilibrio entre reglas y libertad, técnica y prueba, herencia e innovación. En esa relación, Dom Pérignon sitúa el assemblage, el proceso con el que construye cada uno de sus vintage a partir de uvas de una sola cosecha, como uno de los puntos de contacto con la obra del artista.
La firma explica que cada añada parte de una labor de ajuste entre distintos componentes para alcanzar una expresión propia. En paralelo, relaciona ese método con la serie Kaleidoscope de Hirst, basada en la combinación de elementos previos que, una vez ordenados y calibrados, forman una imagen nueva. Esa asociación sirve de base para toda la edición limitada.
El diseño reinterpreta el escudo histórico de Dom Pérignon a partir de la estética caleidoscópica de Hirst. La casa señala que el emblema no desaparece en la composición, sino que se repite y se transforma en distintas configuraciones. La intención, añade, es convertir un signo clásico de la marca en una imagen contemporánea ligada al movimiento y a la repetición.
La colección se articula en dos gamas cromáticas que remiten a dos referencias de la casa. Un azul profundo se asocia a Dom Pérignon Vintage 2018, mientras que un rosa cálido se vincula a Rosé Vintage 2010. La maison sostiene que ambas paletas buscan un equilibrio entre emoción y precisión y funcionan como el núcleo visual de la edición de final de año.
Dom Pérignon enmarca también la colaboración en una lectura más amplia de su propio savoir-faire. La firma sostiene que su trayectoria se ha construido mediante la experimentación y la reinterpretación de su patrimonio, una idea que, a su juicio, conecta con el trabajo de Hirst. El artista, por su parte, se aproxima al universo de la maison desde una obra marcada por la repetición, la simetría y la tensión entre orden y complejidad.
Por ahora, la información difundida por la marca sitúa el proyecto como una edición limitada para finales de 2026 y vincula su identidad visual a esos dos vintages concretos. La colaboración vuelve a llevar el arte al centro de la imagen de una de las casas de Champagne con más peso en el segmento del vino premium, donde el diseño de edición especial se ha convertido en una herramienta habitual para reforzar el valor simbólico de cada lanzamiento.