Las licencias de alcohol suben ligeramente en Inglaterra y Gales hasta unas 170.000 licencias de locales
Las zonas con control reforzado por la concentración de locales se mantienen cerca de 300
viernes 2 de octubre de 2026

El Home Office difundió este jueves, 1 de octubre, las estadísticas de licencias de alcohol en Inglaterra y Gales correspondientes al periodo entre abril de 2025 y marzo de 2026. El balance oficial apunta a una leve subida del número de permisos en vigor y mantiene sin cambios relevantes las zonas sujetas a control reforzado por la concentración de locales con licencia.
A cierre de marzo, el departamento sitúa en torno a 180.000 las licencias personales activas, un 1,5% más que un año antes. Este permiso habilita a una persona para autorizar la venta de alcohol en un establecimiento con licencia. En paralelo, las licencias de locales, que permiten vender alcohol, ofrecer espectáculos regulados o servir comida y bebida de madrugada, rondaban las 170.000, con un alza del 0,8% respecto a marzo de 2025.
Los datos oficiales incorporan, sin embargo, otro recuento asociado al mismo periodo que eleva esas cifras hasta 968.400 licencias personales y 227.300 licencias de locales. La diferencia apunta a que el Home Office puede estar trabajando con series distintas o con criterios de cómputo no idénticos, por lo que la lectura comparada de ambos totales requiere cautela hasta que se aclare el alcance de cada registro.
La distribución territorial mantiene un patrón urbano. Londres y West Midlands concentran el mayor número de licencias de locales, en línea con el peso de su población y de su actividad hostelera y comercial. Para el negocio de bebidas, desde los pubs y bares hasta la restauración y la venta minorista, esta fotografía del mercado regulado puede servir como referencia para calcular el tamaño del canal sujeto a licencia y ajustar planes de apertura, cumplimiento normativo y seguridad.
El Home Office cifra en unas 13.000 las certificaciones activas de locales de club, con un ligero descenso frente al ejercicio anterior. Estas autorizaciones afectan a entidades como clubes sociales o deportivos que suministran alcohol a sus socios bajo un régimen distinto al de una licencia ordinaria de establecimiento.
Las llamadas cumulative impact areas, áreas fijadas por las autoridades locales para contener la delincuencia y los problemas de orden público vinculados a una alta concentración de puntos de venta de alcohol, se mantuvieron estables en torno a 300. Que ese mapa no haya variado sugiere que los ayuntamientos no han ampliado ni reducido de forma apreciable los perímetros de control durante el periodo analizado.
Sí subieron las licencias de horario nocturno ampliado. El Home Office observa un aumento del 3% en los permisos que permiten vender alcohol más allá del horario habitual, sobre todo en zonas metropolitanas. Además, las licencias para venta de alcohol durante 24 horas representan alrededor del 2% del total de licencias de locales. En la práctica, se trata de un segmento pequeño, pero con interés para operadores de conveniencia, ocio nocturno y restauración con actividad prolongada.
En materia de supervisión, el balance sitúa en 1.200 las revisiones solicitadas sobre licencias de locales, con una mayoría de casos relacionados con incumplimientos de las condiciones impuestas. Otra cifra oficial vinculada al mismo periodo rebaja ese volumen a unas 600 revisiones al año y lo asocia a un repunte del 30%. En esa misma referencia aparecen además tres condiciones ligadas al “spiking”, el término usado en Reino Unido para los incidentes en los que se manipulan bebidas sin conocimiento del consumidor. Aunque el número es muy bajo, su inclusión apunta a un foco regulatorio que puede tener consecuencias prácticas para bares, discotecas y promotores de ocio.
La publicación del Home Office se presenta como una herramienta para responsables públicos, fuerzas de seguridad y autoridades sanitarias, que utilizan este tipo de series para seguir la evolución del mercado y medir los daños asociados al alcohol. Para las empresas del sector, el valor de estas cifras está también en anticipar dónde puede endurecerse la vigilancia, qué segmentos ganan peso —como el horario nocturno— y qué obligaciones de control pueden ganar presencia en las condiciones de licencia.