Chozos Resort renueva la Llave Michelin como hotel singular de Mendoza
La guía premia su diseño, identidad propia y experiencia de alojamiento en Alto Agrelo
jueves 24 de septiembre de 2026

Chozos Resort, situado en Dragonback, dentro de Micrópolis Alto Agrelo, en Luján de Cuyo (Mendoza), ha recibido por segundo año consecutivo una Llave Michelin. La distinción forma parte de la selección hotelera de la Guía Michelin y reconoce, a juicio de la publicación, a los establecimientos con una propuesta singular por su diseño, su identidad y la experiencia de alojamiento.
La guía aplica cinco criterios para conceder esta llave: la excelencia en arquitectura y diseño interior, la calidad y regularidad del servicio, la personalidad del hotel, la relación entre precio y experiencia y su aportación al entorno. En el sector, este sello se considera el equivalente hotelero de la Estrella Michelin en restauración.
El complejo está ubicado, según la empresa, en una de las fincas vinícolas más grandes del mundo, a los pies de la cordillera. La renovación de la distinción mantiene a Chozos Resort dentro del grupo de hoteles reconocidos por Michelin en su segunda edición consecutiva para este establecimiento mendocino.
La empresa sitúa el origen del proyecto hace seis años, a partir de una alianza entre Margarette Lee y Young Woo, de Youngwoo & Associates, en Estados Unidos, y Armentano Desarrollos Inmobiliarios. Sus promotores señalan que la idea fue crear un hotel que uniera arquitectura, arte, paisaje e identidad local, con una inspiración tomada de la herencia de los pueblos huarpes y de sus antiguas viviendas circulares.
En la actualidad, Chozos Resort dispone de 19 alojamientos, repartidos entre 15 Chozos y 4 Glam Camps, además de un área para eventos y del restaurante Barro Cocina. A esa oferta suma actividades interiores y al aire libre orientadas a la conexión con el paisaje del entorno vitivinícola de Alto Agrelo.
Los Chozos presentan formas abovedadas y cúpulas de más de cuatro metros de altura. Están construidos con hierro, hormigón y piedra de Mendoza. Los Glam Camps, por su parte, toman como referencia las canoas de los uros en el lago Titicaca y, según el resort, se elaboran con más de 1.500 totoras enrolladas y trenzadas de forma artesanal, lo que da a cada unidad un acabado propio.
Nicolás Armentano, uno de los socios fundadores, afirmó que la segunda Llave Michelin reconoce el trabajo diario de quienes participan en el proyecto. Margarette Lee, también socia fundadora, señaló que la distinción supone además un reconocimiento para Mendoza, su paisaje andino, sus viñedos y la hospitalidad local.
El resort forma parte de Micrópolis Alto Agrelo, uno de los desarrollos urbanos integrales impulsados en Mendoza bajo la marca Micrópolis. La empresa vincula este proyecto con otros tres en la provincia: Micrópolis Piedemonte, Micrópolis Maipú y Micrópolis Perdriel.
La nueva Llave Michelin llega en un momento en el que Mendoza mantiene su peso como uno de los principales polos de enoturismo de Argentina, con una oferta que combina alojamiento, gastronomía y experiencias ligadas al viñedo. En ese mapa, los reconocimientos de guías internacionales funcionan como un elemento de visibilidad para hoteles que buscan atraer a viajeros de larga distancia y a un público interesado en propuestas de estancia ligadas al territorio.
Para Chozos Resort, la continuidad de esta distinción refuerza la línea con la que fue concebido el proyecto: una propuesta de baja escala, con arquitectura singular y fuerte relación con el paisaje de Luján de Cuyo.