Reino Unido sopesa otra subida del impuesto al alcohol tras años de caída en las ventas
La patronal del vino y los destilados avisa de que la recaudación por accisas ya cae un 1,4%
martes 22 de septiembre de 2026

El Gobierno británico estudia una nueva subida de las accisas sobre las bebidas alcohólicas en la maniobra presupuestaria de octubre de 2026, una posibilidad que ha encendido las alarmas en la Wine & Spirit Trade Association (WSTA), la patronal del comercio de vinos y espirituosos en Reino Unido. La organización ha trasladado al canciller del Exchequer, John Healey, que otro aumento de impuestos supondría un golpe añadido para empresas y consumidores en un mercado que lleva años perdiendo ventas.
La advertencia llega en un momento de retroceso del consumo de vino y destilados en Reino Unido. Ese descenso también afecta a los exportadores europeos. Italia, por ejemplo, tiene en el mercado británico su tercer destino exterior por volumen y por valor, y en el primer semestre de 2026 las importaciones de vino italiano bajaron hasta 345,5 millones de euros, un 6,6% menos que en el mismo periodo de 2025. En volumen, el descenso fue del 6%, hasta 110,9 millones de litros.
La WSTA sostiene que la política fiscal aplicada en los últimos años no ha logrado aumentar la recaudación como esperaba el Tesoro. La asociación cifra en un 1,4% la caída de los ingresos por accisas sobre alcohol en el ejercicio fiscal cerrado en abril de 2026, hasta 12.400 millones de libras. Eso supone 182 millones menos, de los que 94 millones corresponden a vino y espirituosos y 68 millones a cerveza, de acuerdo con las cifras manejadas por la propia patronal.
En su escrito al Tesoro, la organización pide revisar la intención de actualizar las accisas conforme al índice de precios minoristas, el RPI, a la vista del descenso de las ventas. Su planteamiento es el contrario: reducir la carga fiscal para aliviar a las empresas, frenar nuevas subidas de precios para el consumidor y, al mismo tiempo, recuperar actividad y recaudación.
La patronal recuerda que el sistema renovado en 2023 elevó en más de un 10% el impuesto sobre los destilados y al menos un 20% el aplicado a la gran mayoría de los vinos tranquilos vendidos en Reino Unido. Después llegaron otras dos subidas y un modelo que grava el vino en función de su graduación alcohólica. A juicio de la WSTA, esa cadena de cambios ha encarecido el producto y ha reducido el margen de gasto de los hogares.
Los datos de ventas que aporta la asociación apuntan en esa dirección. En los tres últimos ejercicios fiscales, desde 2022/23, el volumen de bebidas espirituosas cayó un 15,3%, el de vinos tranquilos un 8% y el de vinos generosos más de un 22%. La WSTA considera que esas cifras contradicen las previsiones de la Office for Budget Responsibility, el organismo que evalúa las cuentas públicas, y que el Tesoro ha usado para defender que subir las accisas genera más ingresos. La patronal añade que, pese a que los consumidores han pagado más por sus bebidas, la recaudación de 2025/26 quedó por debajo de la registrada en 2022/23.
La presión no se limita a los fabricantes y distribuidores. La British Beer & Pub Association informó de que en el primer trimestre de 2026 cerraron tres pubs al día en Reino Unido. La WSTA enlaza ese dato con el deterioro del sector hostelero y recuerda que más de 400.000 personas trabajan en la cadena del alcohol, de las que el 60% lo hace en hostelería.
La asociación también incorpora argumentos laborales y sociales. Con datos de la Office for National Statistics, apunta que entre abril y junio de 2026 había 981.000 jóvenes de entre 16 y 24 años que no estudiaban, no trabajaban y no seguían formación alguna, 26.000 más que un año antes. Para la patronal, castigar más a un sector intensivo en empleo no ayudaría a corregir esa situación.
Miles Beale, consejero delegado de la WSTA, afirma que las empresas arrastran años de fuertes incrementos fiscales a los que se suman otros gastos, como los impuestos sobre inmuebles comerciales, el alza del coste laboral y las cargas ligadas a los sistemas EPR y DRS para envases. En su valoración, continuar por esa vía dañaría sobre todo a pequeñas y medianas empresas, que son una parte amplia del tejido comercial británico.
Si el Tesoro mantiene el plan de elevar las accisas al ritmo del RPI en la maniobra de octubre, la subida rondaría el 2,9%, siempre según los cálculos de la WSTA. La asociación traduce ese porcentaje a precios de venta: 10 peniques más por una botella de Prosecco, 11 peniques por una botella de vino tinto y 31 peniques por una botella de ginebra. Su tesis es que una rebaja fiscal podría recuperar confianza entre los consumidores, impulsar las ventas y elevar los ingresos del Estado, además de aliviar la inflación sobre una parte del gasto cotidiano de los hogares.