Cataluña tendrá que reutilizar agua regenerada en el campo y la industria alimentaria
El IRTA reúne en Granollers a científicos, empresas y administraciones para abordar costes, riesgos sanitarios y límites normativos
viernes 18 de septiembre de 2026

El Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) reunirá el próximo 22 de septiembre en Granollers a más de un centenar de científicos, empresas y responsables públicos para debatir el uso del agua regenerada en la agricultura, la ganadería y la industria alimentaria. La cita llega después de la sequía de 2021 a 2024 y en un momento en el que el organismo considera que la reutilización de aguas tratadas será necesaria en varios puntos de Cataluña durante los próximos años.
La jornada se celebrará en el Teatro Auditorio de Granollers y girará en torno a una pregunta de fondo: cómo incorporar con garantías sanitarias, técnicas, económicas y regulatorias un recurso que el sector agroalimentario tendrá que usar con mayor frecuencia. El programa incluye tres mesas redondas sobre agricultura, ganadería e industria alimentaria, con participación de personal investigador y, sobre todo, de representantes de administraciones y empresas vinculadas al agua y a la producción de alimentos.
El IRTA sitúa este debate en un escenario de escasez de agua frecuente en Cataluña, sobre todo en las cuencas internas. La entidad recuerda que Girona, Barcelona y el Camp de Tarragona concentran el 92% de la población y consumen el 30% del agua disponible, que además debe atender las necesidades urbanas, agrícolas e industriales. En la parte catalana de la cuenca del Ebro, añade, los episodios de falta de agua son menos habituales: allí reside un 8% de la población y el consumo se dedica de forma mayoritaria a la producción de alimentos.
A partir de ese reparto territorial y del último episodio de sequía, el instituto afirma que ha orientado su estrategia científica y de innovación a dos líneas de trabajo: mejorar la eficiencia del agua en los usos agroalimentarios y reforzar la gobernanza colectiva para optimizar su gestión. Dentro de ese trabajo, varios equipos investigan cómo extender el uso de agua regenerada a toda la cadena agroalimentaria.
El término hace referencia al agua urbana, o procedente de explotaciones ganaderas o de la industria alimentaria, que tras depurarse y recibir un tratamiento adicional puede volver a usarse en lugar de verterse directamente a los ríos o al mar. El debate técnico no es menor. El IRTA plantea cuestiones como qué cultivos pueden regarse de forma regular con esta agua, si puede utilizarse para abrevar animales o para limpiar mataderos, qué riesgos puede presentar en relación con enfermedades o microplásticos y si la normativa actual permite o limita esos usos.
Jaume Casadesús, coordinador del objetivo científico estratégico del IRTA centrado en la gestión del agua, sostiene que Cataluña se encuentra en una situación límite entre el agua disponible y la que necesita. A su juicio, eso obligará a reutilizar las aguas dos o más veces antes de devolverlas al medio natural. Casadesús añade que la jornada busca más debate que exposición de resultados, con la intención de poner en común problemas y opciones de uso del agua regenerada.
La apertura del encuentro correrá a cargo de la directora general de Agricultura y Ganadería de la Generalitat, Rosa Altisent, y del director general del IRTA, Josep Usall. Altisent considera que la sequía ha dejado claro que no basta con depender de las fuentes convencionales y que el sector debe aprovechar mejor cada gota. También defiende que la extensión del agua regenerada debe hacerse con garantías y con coordinación entre administraciones, empresas y productores. Usall, por su parte, subraya que la gestión del agua se ha convertido en una de las prioridades científicas del instituto y que requiere una visión transversal.
Los datos de la Agencia Catalana del Agua muestran el peso que ya tiene este recurso. Cataluña cuenta en la actualidad con 24 estaciones públicas de regeneración. En 2025 se regeneraron 53hm3 de agua, una cantidad equivalente al consumo total del territorio catalán durante dos meses. La cifra duplica la de hace veinte años, aunque queda por debajo del máximo de 2023, cuando en plena sequía se regeneraron más de 81hm3.
El Gobierno catalán despliega desde finales de 2024 una transición hídrica con la que busca garantizar la demanda sin depender solo de la lluvia. La previsión oficial para 2030 es que el 70% de las necesidades urbanas pueda cubrirse con recursos procedentes de la desalación y la regeneración. En 2025, el 18% del agua regenerada se destinó al riego agrícola.
En cambio, su implantación en granjas y en la industria agroalimentaria sigue siendo limitada. El IRTA señala que, en esos ámbitos, los proyectos de regeneración continúan en fase de investigación o tienen un peso reducido y, cuando existen, suelen apoyarse en instalaciones propias. Sí es más habitual que aguas procedentes de la ganadería o de la industria se reutilicen en usos que no requieren tratamientos adicionales más allá de procesos físicos como rejas o filtros.
Casadesús apunta a varios obstáculos que frenan una implantación más amplia. Uno de ellos es el transporte: llevar agua regenerada desde estaciones depuradoras de municipios costeros hasta zonas del interior para riego puede elevar mucho el coste. También hay limitaciones de uso. En las explotaciones ganaderas, esta agua podría emplearse para la limpieza, pero su utilización para abrevar animales presenta más dificultades. En la industria, añade, podría ser útil para limpiar las ruedas de los camiones, aunque la normativa vigente aún no lo permite.
El investigador vincula además la gestión de estas aguas al enfoque de Una sola salud, que relaciona la salud humana, animal y ambiental. Advierte de que, si el tratamiento no es el adecuado, el agua regenerada puede arrastrar carga microbiana, microplásticos y otros contaminantes emergentes, entre ellos restos de productos industriales o de limpieza. Al mismo tiempo, sostiene que ya existen tecnologías para detectar esos compuestos, tratarlos y hacer su seguimiento.
La jornada de Granollers comenzará con una ponencia de Alessandro Gaetano Vivaldi, profesor asociado de la Universidad de Bari, en Italia, para aportar una visión de conjunto sobre el uso del agua regenerada en la cadena agroalimentaria. El IRTA aprovechará también el encuentro para presentar KIC Water, una alianza paneuropea centrada en los problemas más urgentes de los ecosistemas de innovación ligados al agua.