PortAventura y Familia Torres lanzan un circuito para reutilizar hasta 56.000 botellas de vino al año
El sistema arranca en hoteles, restaurantes y centro de convenciones con cuatro referencias y recortes de emisiones de hasta 60%
jueves 5 de noviembre de 2026
PortAventura World y Familia Torres han puesto en marcha este jueves, 5 de noviembre, un circuito de retorno y reutilización de botellas de vino en varios puntos de restauración del resort. El proyecto, desarrollado con la empresa POTS, prevé recuperar en una primera fase entre 8.000 y 10.000 envases y, si se amplía a más espacios y referencias, alcanzar hasta 56.000 botellas al año.
La iniciativa cambia el sistema aplicado hasta ahora a las botellas consumidas en el complejo, que entraban en el flujo habitual de residuos de vidrio para su reciclaje. Con el nuevo modelo, los envases seleccionados se separan en los propios restaurantes, hoteles y espacios de eventos de PortAventura World. Después se entregan a POTS, que asume el lavado y el tratamiento necesario para que regresen a Familia Torres, puedan volver a llenarse y se reincorporen al circuito de consumo dentro del resort.
El mecanismo ya funciona con cuatro referencias de vino y ambas compañías contemplan ampliarlo hasta 50. Para ello, han adaptado el etiquetado y el marcaje de lote, con el fin de que las botellas puedan higienizarse de forma correcta antes de volver a usarse. En esta primera etapa, el sistema incluye el PortAventura Convention Centre, varios hoteles del recinto y algunos restaurantes de PortAventura Park.
Choni Fernández, directora de operaciones de parques e innovación sostenible de PortAventura World, señala que la empresa busca pasar de un esquema basado en el reciclaje a otro en el que las botellas sigan en circulación durante más tiempo, sin alterar la calidad del producto ni del envase. La directiva vincula este movimiento con la condición de PortAventura World como resort temático con certificación B Corp.
Familia Torres calcula que la reutilización puede recortar entre un 40% y un 60% las emisiones de carbono frente a la botella de un solo uso. La estimación se apoya, según la bodega, en dos experiencias previas: el proyecto piloto REBO2VINO, ya concluido, y un programa de mayor escala en los Países Bajos que sigue sumando botellas reutilizadas. En este tipo de sistemas, una parte del ahorro procede de evitar la fabricación de nuevos envases en cada ciclo de consumo.
Mireia Torres, directora de innovación y sostenibilidad de la compañía vinícola, afirma que la reutilización del vidrio puede reducir las emisiones de CO2 asociadas al sector del vino y aprovechar mejor los recursos naturales. También enmarca este acuerdo como un paso más tras la reducción del peso de las botellas empleadas por la empresa y después de varias pruebas previas con este sistema.
El proyecto se integra en la estrategia de sostenibilidad 2026-2028 de PortAventura World, organizada en tres ejes: ambiental, social y de gobernanza, y experiencia del visitante. Dentro del apartado ambiental, el resort sitúa la economía circular y la revalorización de recursos entre sus líneas de trabajo. La compañía informa de que en 2025 rebajó el total de residuos del complejo a 523 toneladas por millón de visitas-pernoctaciones, un 23,2% menos que en 2019. Además, el uso de vasos reutilizables evitó más de 2,3 millones de envases desechables.
El alcance del plan también está ligado al tamaño del propio complejo. PortAventura World ha recibido más de 100 millones de visitas en sus más de 30 años de actividad y cuenta con una red hotelera de más de 3.300 habitaciones, además de un centro de convenciones con capacidad para hasta 6.000 personas. Ese volumen permite a las compañías probar el sistema en distintos servicios de restauración y medir si puede extenderse a nuevos puntos de consumo.
Según indican PortAventura World y Familia Torres, la intención es ampliar el circuito a más referencias de vino y, más adelante, estudiar su aplicación a otras categorías de productos. El objetivo es mantener una oferta de restauración de proximidad con menor impacto ambiental y sin cambios en la experiencia del visitante.