Portugal activa 12 millones para pagar la uva que no se vendimie en el Douro
La ayuda busca aliviar la crisis del vino con pagos directos por la cosecha que quede en la viña
sábado 10 de octubre de 2026

El Gobierno de Portugal ha puesto en marcha una ayuda de 12 millones de euros para compensar la uva que quede sin vendimiar en el Douro durante la campaña 2026/27, con el fin de aliviar la crisis en la región, según informó este viernes, 9 de octubre, la agencia Lusa.
El régimen fue aprobado el 4 de septiembre y prevé ayudas directas no reembolsables para la uva que no se recoja. El plazo para presentar solicitudes termina el próximo 12 de octubre. El Instituto dos Vinhos do Douro e do Porto (IVDP) será el organismo encargado de efectuar los pagos, que se calcularán en función de la cantidad de uva que quede en la viña.
La medida actúa sobre uno de los puntos más sensibles de la campaña, la vendimia. Cuando una administración compensa parte de la producción que no llega a bodega, busca reducir el volumen disponible en el mercado y, al mismo tiempo, dar renta a los agricultores que renuncian a cosechar toda la uva. En zonas con dificultades de venta o con precios bajo presión, ese mecanismo suele usarse para aliviar el exceso de oferta a corto plazo.
En el caso del Douro, la decisión tiene además efecto potencial sobre el sector de las bebidas. La región está muy ligada al vino de Oporto y a otros vinos con peso en Portugal, de modo que cualquier ajuste sobre la cantidad de uva recogida puede influir tanto en la oferta como en los ingresos de la base vitícola de una de las principales áreas productoras del país. El alcance real dependerá del número de solicitudes admitidas y del volumen final que no se vendimie.
El calendario deja poco margen para tramitar las peticiones. Con el cierre fijado para el próximo 12 de octubre, las explotaciones que opten por acogerse a esta línea de apoyo deberán acreditar la cantidad de uva que no recojan, ya que ese dato marcará la cuantía que abonará el IVDP.
La iniciativa sitúa la intervención pública en el origen de la cadena, en la propia viña. En términos prácticos, el Estado compensa económicamente una parte de la cosecha que no se comercializará, con la intención de amortiguar la pérdida de ingresos de los viticultores y reducir la presión sobre el mercado del Douro en la campaña 2026/27.