La industria de destilados artesanales de Estados Unidos encadena tres años de caída en ventas
Con un 8% menos de volumen, el ajuste golpeó empleo, inversión y número de destilerías
jueves 8 de octubre de 2026

La industria de destilados artesanales de Estados Unidos cerró 2025 con una nueva caída en ventas, empleo, inversión y número de productores. Los datos del Craft Spirits Data Project 2026, difundidos este miércoles, 7 de octubre, por la American Craft Spirits Association (ACSA) y Park Street, sitúan las ventas minoristas del sector en 11,7 millones de cajas de nueve litros, un 8% menos que en 2024. La facturación bajó un 3,7%, hasta 7.300 millones de dólares. El estudio se basa en encuestas y estimaciones sectoriales y mide la evolución de 2025, no la actividad de este mes de octubre.
La pérdida de volumen equivale a cerca de un millón de cajas frente a los 12,7 millones vendidos en 2024. Con ello, el sector suma tres años seguidos a la baja desde el máximo de 2022, cuando comercializó 14,07 millones de cajas y movió 7.900 millones de dólares. En ese periodo, el retroceso acumulado ronda el 16,7% en volumen y el 7,6% en ingresos.
La diferencia entre ambas caídas apunta a un cambio en el valor medio por unidad. A partir de las cifras redondeadas publicadas por ACSA y Park Street, el ingreso por caja de nueve litros habría mejorado en torno a un 4,5%-4,7% respecto a 2024. Ese movimiento no implica por sí solo que hayan subido en la misma medida los precios de productos iguales, ya que también puede responder a una mezcla distinta de referencias vendidas.
La cuota de mercado de los destilados artesanales también se redujo. En volumen pasó del 4,5% al 4,2%, mientras que en valor cayó del 7,5% al 7,3%. Esa distancia entre ambos porcentajes refleja que, de media, esta categoría sigue colocándose por encima del valor unitario del conjunto del mercado estadounidense de bebidas espirituosas.
El ajuste fue mucho más intenso en el empleo. El número de puestos de trabajo a jornada completa dentro de Estados Unidos cayó de 28.628 en 2024 a 21.285 en 2025. Son 7.343 menos, un descenso del 25,6%. La cifra queda además por debajo de los 29.373 empleos registrados en 2023. El informe añade que la plantilla media por destilería pasó de 10,3 personas en 2023 a 9,7 en 2025.
La inversión siguió la misma dirección. El gasto destinado a ampliaciones y otras partidas empresariales se situó en 526 millones de dólares, frente a 811 millones en 2024 y 885 millones en 2023. La caída anual fue del 35,1%, es decir, 285 millones menos. La inversión media por productor bajó a 239.800 dólares desde 288.900 un año antes.
El número de destilerías artesanales en activo también se redujo. En agosto de 2026 había 2.131, frente a 2.282 en agosto de 2025, un 6,6% menos. Según el recuento de ACSA y Park Street, California seguía como el estado con más productores, con 159, por delante de Nueva York, con 148; Pensilvania, con 147; Texas, con 125; y Washington, con 86. Entre los cinco reunían algo más del 31% del total.
La contracción golpea con más fuerza a las empresas pequeñas. En 2025 operaban 1.956 destilerías de ese grupo, un 24,1% menos que las 2.577 contabilizadas en 2023. Pese a representar el 89,2% de los productores, solo generaron el 10,4% del volumen vendido. En el extremo opuesto, 36 destilerías de mayor tamaño, el 1,6% del total, concentraron el 54,8% de las ventas.
Esa diferencia se aprecia también en los canales de venta. Las pequeñas destilerías colocaron el 50,6% de su volumen directamente en sus propias instalaciones y otro 44,3% dentro de su mismo estado. En la práctica, cerca del 95% de su negocio quedó en su mercado de origen. Para el conjunto del sector, las ventas realizadas en la propia destilería ganaron peso y pasaron del 14% en 2015 al 26% en 2025, de modo que más de una de cada cuatro botellas se vendió por esa vía.
Al mismo tiempo, la distribución fuera del estado de origen perdió terreno. Su cuota bajó al 51% en 2025, después de haber llegado al 54% en 2020. ACSA precisa que ningún canal aumentó volumen el año pasado: lo que cambió fue la mezcla. La asociación atribuye esa evolución a varias razones, entre ellas la reducción de carteras por parte de distribuidores, el exceso de inventario en algunos mayoristas y comercios, las dificultades para abrir mercado en otros estados y las trabas al envío directo al consumidor.
La asociación pone cifras a esas limitaciones. Según sus datos, 41 estados prohíben el envío directo interestatal de bebidas espirituosas al consumidor. Los nueve estados y el Distrito de Columbia que sí lo permiten mantienen restricciones adicionales. ACSA añade que el alcohol no puede enviarse a través del servicio postal de Estados Unidos y solo puede circular mediante operadores autorizados, como UPS o FedEx.
Las exportaciones también fueron a menos. En 2025 salieron al exterior 123.000 cajas de nueve litros, un 13,4% menos que las 142.000 de 2024 y por debajo de las 179.000 de 2023. La comparación de más largo plazo es más dura: en 2016 el volumen exportado rondaba las 600.000 cajas. El informe sitúa las ventas internacionales en poco más del 1% del negocio nacional y las concentra, en su mayor parte, en las destilerías de mayor tamaño, responsables de unas 116.000 cajas.
ACSA sostiene que buena parte del ajuste responde a problemas de acceso al mercado y ha situado ese asunto como su prioridad para 2026. Entre los puntos que pone sobre la mesa figuran la concentración de los mayoristas, los límites a la venta en salas de cata y eventos públicos en algunos estados y la prohibición de vender en domingo en determinadas zonas del país.
Las previsiones incluidas por ACSA y Park Street no apuntan a una recuperación rápida. Uno de los escenarios manejados para 2030 rebaja el volumen a 9,7 millones de cajas si la categoría conserva la cuota actual del 4,2%. Otras estimaciones sitúan las ventas entre 11,4 y 11,6 millones de cajas, todavía por debajo del nivel registrado en 2025.
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| (PDF)CRAFT SPIRITS DATA PROJECT 2026 |