Las 120 mayores bodegas italianas resisten mejor la caída del vino
Concentran el 64,3% del negocio sectorial tras facturar más de 9.000 millones de euros
martes 29 de septiembre de 2026

Las 120 mayores empresas vitivinícolas de Italia cerraron 2025 con una facturación conjunta de algo más de 9.000 millones de euros, un 1,4% menos que en 2024. Pese al retroceso, su caída fue menor que la del conjunto del vino italiano, que bajó un 3,4% en el mismo periodo.
Los datos proceden de una clasificación sectorial difundida el pasado 26 de septiembre y sitúan a este grupo como la parte principal del negocio del vino en Italia. Estas compañías reúnen el 64,3% de la facturación total del sector, que el Observatorio de la Unione Italiana Vini calcula en 14.000 millones de euros para 2025. En el grupo figuran 80 empresas privadas y 40 cooperativas.
La diferencia con el resto del mercado también aparece en el comercio exterior. Las 120 empresas exportaron por valor de 5.200 millones de euros, con un descenso del 1,9%, mientras que el total del sector redujo sus ventas al exterior un 3,7%. La brecha es de 1,8 puntos porcentuales a favor de las firmas de mayor tamaño.
En el mercado interior ocurrió algo parecido. Las ventas nacionales de estas compañías sumaron 3.800 millones de euros, un 0,6% menos que un año antes. En cambio, el conjunto del vino italiano retrocedió un 3,1% en Italia. La diferencia en este caso fue de 2,5 puntos.
Tomando como base importes redondeados, la bajada de las 120 mayores empresas equivale a unos 128 millones de euros menos de facturación, cerca de 101 millones menos en exportaciones y alrededor de 23 millones menos en ventas dentro de Italia. Son cifras aproximadas, pero sirven para medir el ajuste en términos absolutos.
El reparto del negocio también ayuda a entender el peso de estas compañías. Sus exportaciones representan el 66,8% del total sectorial y sus ventas en Italia el 61,2% del mercado interior. En su propia cuenta de resultados, además, el exterior tiene más peso que el consumo nacional: de cada 9.000 millones largos ingresados en 2025, 5.200 millones llegaron de fuera de Italia y 3.800 millones del mercado interno.
La lectura de fondo es que la mayor dimensión empresarial está amortiguando mejor la caída de la demanda. Las grandes bodegas y cooperativas también registran números a la baja, pero pierden menos que el conjunto del sector en las tres variables básicas: ingresos, exportación y ventas dentro del país.
Si se compara el 64,3% de cuota de negocio de estas 120 empresas con los 14.000 millones de euros estimados para todo el vino italiano, el resto del tejido empresarial se mueve en una franja próxima a 5.000 millones. Esa relación muestra hasta qué punto el mercado está concentrado en un grupo limitado de operadores, con más capacidad para aguantar un ejercicio de menor actividad.