La Ruta del Vino Almansa lleva su oferta de enoturismo a Madrid
La cata presentó bodegas, patrimonio y enoescapadas con la Garnacha Tintorera entre los principales reclamos
martes 29 de septiembre de 2026

La Ruta del Vino Almansa llevó el pasado 27 de septiembre su oferta de enoturismo a Madrid con una presentación y una cata celebradas en la vinoteca Vino Premier. La actividad formó parte de una iniciativa de Eturia CLM para acercar al público las distintas Rutas del Vino de Castilla-La Mancha y, en esta ocasión, la sesión estuvo centrada en el territorio almanseño.
Durante la jornada, la entidad dio a conocer los principales elementos de su propuesta turística y vitivinícola. La presentación se apoyó en una cata compuesta solo por vinos integrados en la Ruta del Vino Almansa y elaborados bajo la Denominación de Origen Almansa. El objetivo, según trasladan desde la propia ruta, era mostrar fuera de su zona de origen qué puede encontrar el visitante en este destino: bodegas, vinos, gastronomía, patrimonio, naturaleza y experiencias ligadas a sus municipios.
El acto sirvió también para explicar cómo se articula la oferta de la ruta más allá del vino. La organización expuso la relación entre la actividad de las bodegas, el trabajo de viticultores y la identidad de los pueblos que forman parte del recorrido. Ese enfoque responde a una idea habitual en el enoturismo: la visita no se limita a la degustación, sino que incorpora paisaje, cultura local y propuestas de ocio vinculadas al territorio.
Uno de los puntos que despertó más interés entre los asistentes fue la Garnacha Tintorera, una variedad muy asociada a Almansa y con peso dentro de los vinos amparados por su denominación de origen. Desde la Ruta del Vino Almansa explicaron durante la cata que se trata de una uva con una singularidad poco común entre las variedades tintas: aporta color tanto en la piel como en la pulpa. Esa característica, añadieron, ayuda a entender parte del perfil de los vinos de la zona y fue uno de los aspectos que más curiosidad generó entre el público.
La sesión en Madrid tuvo un componente divulgativo y otro comercial. Por un lado, permitió presentar el territorio a consumidores interesados en el vino y en escapadas de fin de semana. Por otro, la coordinadora de la Ruta del Vino Almansa, Cristina Maldonado, aprovechó la cita para dar a conocer las llamadas “enoescapadas” de la entidad y explicar el sistema de reserva a través de la página web rutavinoalmansa.com. La propuesta busca facilitar la organización del viaje desde cualquier lugar y combinar distintas actividades en función de las preferencias del visitante.
Según trasladó Maldonado durante el encuentro, la intención es que el viajero pueda diseñar una estancia con varios elementos en una misma reserva o con una planificación sencilla: visitas a bodegas, conocimiento del proceso de elaboración, recorridos por los municipios, patrimonio histórico, restauración y otras opciones para completar la estancia. Esa fórmula encaja con un tipo de visitante que busca una experiencia ordenada y fácil de contratar, algo cada vez más habitual en la oferta turística del vino en España.
La Ruta del Vino Almansa presentó la salida a Madrid como una oportunidad para ganar visibilidad fuera de su entorno habitual. Desde la organización valoran este tipo de acciones porque les permiten acercarse a nuevos públicos y comprobar el interés que despiertan tanto sus vinos como la oferta turística vinculada a ellos. En su valoración de la jornada, subrayan además que estos encuentros permiten contar qué hay detrás de cada botella: el territorio donde nace el vino, las variedades que se cultivan y el trabajo de las bodegas y del viñedo.
La cita de Vino Premier se inscribe en la estrategia de promoción de las rutas del vino de Castilla-La Mancha en mercados emisores de visitantes como Madrid, una plaza con peso para las escapadas de corta duración. En ese marco, Almansa acudió con una propuesta apoyada en la personalidad de sus vinos y en la combinación de recursos turísticos del territorio. La entidad insiste en que la visita a la ruta no se reduce a entrar en una bodega, sino que se amplía a la gastronomía local, al patrimonio y a la oferta natural de sus municipios.
Al cierre de la jornada, la Ruta del Vino Almansa trasladó su agradecimiento a las personas que asistieron al acto y se interesaron por la propuesta. La organización interpreta esa respuesta como una señal de interés por conocer con más detalle una zona vitivinícola que busca abrirse paso fuera de su ámbito más cercano mediante catas, presentaciones y escapadas ligadas al vino.