El olivar sevillano pide prudencia con los primeros aforos por las altas temperaturas
Cooperativas y agricultores avisan de que las previsiones iniciales pueden alterar ventas y precios antes de la cosecha real
jueves 10 de septiembre de 2026

El pasado 3 de septiembre, la VIII Tertulia BusinessAGRO del Olivar reunió en las instalaciones de Oleand Manzanilla Olive, en La Puebla de Cazalla (Sevilla), a productores, cooperativas, empresas y representantes públicos para abrir la campaña de la aceituna de mesa y del aceite de oliva en la provincia. El mensaje que dejó el encuentro fue claro: los primeros aforos, es decir, las estimaciones iniciales de cosecha, deben leerse con prudencia por el efecto que pueden tener las altas temperaturas registradas a comienzos de septiembre.
La jornada sirvió para tomar el pulso a un sector pendiente de la rentabilidad de las explotaciones, de la disponibilidad de mano de obra, de la mecanización y del agua. También puso sobre la mesa una advertencia compartida por parte de organizaciones agrarias y cooperativas: tomar como referencia cerrada los primeros cálculos de producción puede condicionar operaciones comerciales antes de que la campaña esté más definida.
En la apertura del acto participaron, entre otros, la viceconsejera de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Consolación Vera Sánchez, y el presidente de Oleand Manzanilla Olive, Antonio Candil Cabeza. Vera Sánchez trasladó el apoyo del Gobierno andaluz al olivar y recordó que Andalucía concentra el 80% de la superficie de olivar de España. También señaló que la provincia de Sevilla ocupa la primera posición andaluza en producción de aceituna de mesa.
Desde la Consejería se trasladó una visión optimista sobre el arranque de la campaña, apoyada en las primeras previsiones de producción. Esa lectura no fue compartida con el mismo tono por el sector productor. Gabriel Cabello López, presidente de Cooperativas Agro-alimentarias de Sevilla, pidió cautela y avisó de que los aforos “no serán definitivos, al menos en aceituna de mesa, hasta noviembre”.
Francisco Manuel Fernández Pérez, representante nacional de aceituna de mesa de COAG, vinculó esa prudencia al comportamiento del tiempo en la primera semana de septiembre. A su juicio, si la ola de calor que afectaba a Andalucía en esas fechas se prolongaba, las previsiones podían recortarse de forma notable. La preocupación no era solo agronómica. Durante el encuentro se habló también del riesgo comercial de operar con cifras tempranas que más tarde puedan corregirse.
Otro de los asuntos que centró el debate fue la falta de relevo generacional. Sebastián González Lineros, secretario provincial de COAG Sevilla, advirtió de que la escasez de mano de obra y la dificultad para incorporar jóvenes al campo están frenando la modernización del olivar. Esa situación, apuntó, empuja a muchas explotaciones a buscar salidas en la mecanización y en la adopción de nuevas herramientas.
En esa misma línea se pronunció el alcalde de La Puebla de Cazalla, Antonio Martín Melero, que defendió la incorporación de tecnología para mejorar la rentabilidad futura de los olivares del municipio. La mecanización apareció así como una vía para reducir dependencia de mano de obra en determinadas labores y para ganar eficiencia en un cultivo muy sensible a los márgenes.
La cita incluyó varias presentaciones técnicas centradas en esa mejora de la eficiencia. Gabriel Beltrán Maza, investigador titular del IFAPA Centro Venta del Llano, expuso los resultados obtenidos con la adición de enzimas durante el batido en la elaboración de aceite de oliva virgen extra. El investigador explicó que esa línea de trabajo ha mostrado mejoras en la calidad del AOVE y recordó que el estudio ya se ha presentado en el ámbito europeo. El objetivo, añadió, es que vuelva a autorizarse el uso de determinadas enzimas en la extracción.
También intervino Teresa Molina Cobo, product manager de BIO LAINCO, que presentó el bioestimulante natural Droopy. La empresa lo plantea como una herramienta para facilitar la caída de la aceituna en el momento de la recolección, elevar la eficiencia del derribo y rebajar el esfuerzo necesario en campo. La propuesta se dirigió, sobre todo, a explotaciones que buscan contener gastos y mantener la viabilidad económica.
En el capítulo de material vegetal, Alfonso Gómez Porras, consejero y director de Marketing de Todolivo, expuso nuevas variedades procedentes del programa de mejora genética de la empresa. La firma las presenta como materiales de alta productividad y de manejo más sencillo para el agricultor, dos factores muy ligados al interés por mecanizar y por ajustar mejor la explotación a las necesidades de cada finca.
El agua ocupó otro bloque central del encuentro. Antonio Hoyas Pablo, responsable técnico de Caudal en Andalucía Occidental, defendió que el regadío español necesita incorporar con más decisión el agua regenerada. Durante su intervención afirmó que solo el 2% del agua de España es regenerada y sostuvo que esa cifra obliga a avanzar en nuevas soluciones para el campo.
Hoyas añadió que el uso de esas aguas plantea problemas técnicos y de manejo, y citó entre las respuestas que ofrece la compañía las tuberías funcionalizadas. El debate sobre el agua enlazó con una preocupación de fondo en buena parte del olivar andaluz: la disponibilidad hídrica y la necesidad de optimizar cada recurso en fincas que trabajan con márgenes estrechos y con campañas muy condicionadas por la meteorología.
La aplicación práctica de algunas de esas medidas llegó de la mano de Obdulia Parra Rivero, técnica de I+D+I de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía. Parra mostró varios vídeos del Programa Choice en los que podían verse efectos de la sensorización y de las cubiertas vegetales sobre las explotaciones. La idea de fondo era acercar experiencias ya implantadas por el propio sector y no solo propuestas teóricas.
La presión comercial de terceros países apareció igualmente en la mesa redonda. Los participantes coincidieron en que el olivar andaluz necesita reforzar su diferenciación en el mercado y mejorar las campañas de promoción del aceite de oliva virgen extra. En ese análisis citaron a Egipto y Turquía como rivales que operan con menores exigencias fitosanitarias y con mano de obra más barata, una combinación que, a juicio del sector, presiona los precios en origen en España y reduce la rentabilidad del agricultor.
Gabriel Cabello resumió esa preocupación con una llamada a mejorar la gestión empresarial del sector. “Somos la mayor potencia mundial en producción de aceite de oliva, pero tenemos que mejorar mucho como empresarios”, afirmó. En términos parecidos se expresó Ángel Abellán Hernández, responsable comercial de exportación de Oleand Manzanilla Olive, al señalar que parte del olivar español compite con países cuyos gastos son inferiores y que, por eso, la salida pasa por diferenciar mejor el producto.
La directora general de Siete Agromarketing, Gissele Falcón Haro, defendió el valor de este tipo de encuentros para reunir al tejido productor y empresarial en el arranque de campaña. En sus palabras, los problemas del sector requieren escuchar posiciones distintas, conectar capacidades y convertir el conocimiento técnico y comercial en decisiones de explotación.