¿El vino hace que la gente parezca más guapa?

Cómo el vino cambia nuestra visión de la belleza

Martes 02 de Abril de 2024

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¿Por qué encontramos a los demás más atractivos después de beber vino? No es sólo folclore de bar, sino que tiene una base científica. Descorchemos este fenómeno y desvelemos los detalles.

En el centro de nuestra atracción por los demás hay varias señales faciales. La feminidad o masculinidad del rostro de una persona, su mirada y su sonrisa desempeñan un papel importante, pero también lo hace algo menos perceptible a primera vista: la simetría bilateral. Sí, resulta que nos gusta la simetría, y el vino, a su encantadora manera, empaña nuestra capacidad para juzgar con precisión este rasgo facial.

¿Cómo han llegado los científicos al fondo del asunto? A través de una serie de intrigantes estudios que profundizan en cómo afecta el consumo de alcohol a nuestra percepción del atractivo facial. ¿El consenso? La mayoría de la gente prefiere los rostros simétricos a los asimétricos. Esta preferencia se puso a prueba alterando imágenes de rostros para que parecieran más o menos simétricos. Casi unánimemente, los participantes en el estudio encontraron más atractivos los rostros simétricos. El vino parece disminuir nuestra capacidad para detectar estas sutiles diferencias de simetría.

En un estudio realizado en la Universidad de Roehampton (Londres) participaron 64 estudiantes sobrios y ebrios a los que se mostraron 20 pares de caras y, a continuación, 20 caras individuales. Se les pidió que eligieran la cara más atractiva de cada par y que determinaran si las caras individuales eran simétricas. A medida que aumentaban los niveles de alcohol en sangre, a los estudiantes les resultaba cada vez más difícil juzgar la simetría con precisión, lo que indica que el alcohol nos hace ver a los demás (y posiblemente a nosotros mismos) más simétricos y, por tanto, más atractivos de lo que podríamos evaluar sobriamente.

Pero, ¿qué ocurre con el fenómeno conocido como "gafas de cerveza"? Este término describe descaradamente cómo el alcohol parece hacer que otras personas parezcan más atractivas. No se trata de ser menos exigente, sino de percibir realmente a los demás como más atractivos. La teoría dice que el alcohol puede hacernos ver simetría facial donde no la hay e incluso aumentar nuestro atractivo autopercibido por las mismas razones.

Lo fascinante es que incluso una sola copa de vino puede aumentar el atractivo percibido. Un estudio publicado en la revista "Alcohol and Alcoholism" observó que los participantes que habían consumido una copa de vino se consideraban más atractivos que los que no lo habían hecho. Esto podría deberse a una combinación de factores, como un ligero rubor en las mejillas o una relajación de los músculos faciales que no deriva en dejadez, lo que puede ocurrir después de consumir más.

Estos estudios ofrecen una pincelada del complejo cóctel de factores que influyen en la atracción, mostrando cómo incluso una modesta cantidad de vino puede hacernos más atractivos a nosotros mismos y a quienes nos rodean. Es un recordatorio de la sutil interacción entre biología y comportamiento, una mezcla tan compleja como el mejor vino. Así que la próxima vez que notes que la gente se pone más guapa a medida que avanza la noche, recuerda que puede que el vino esté haciendo su magia.

Artículo internacional de Vinetur, consulta la versión original.

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