Miércoles 02 de Julio de 2014
Si el big data y el data mining son el petróleo del siglo XXI, ¿por qué no aplicarlo al mundo del vino? Los modelos matemáticos utilizados en el big data y el data mining pueden aplicarse a todo tipo de datos para poder extraer información que nos permita ser más competitivos.
El big data y el data mining permite hacer análisis predictivos, clasificaciones o búsqueda de patrones lo que nos lleva a decir que es una herramienta que también tiene un gran potencial en el mundo del vino. En este post os presentamos algunas de estas aplicaciones.
Los consejos reguladores de las denominaciones de origen se encargan de garantizar la calidad de sus vinos por lo que realizan estudios físico-químicos y organolépticos para determinar si dichos vinos son aptos o no para salir al mercado.
El data mining también permite realizar este tipo de clasificación. A partir de los datos del análisis físico-químico del vino se puede encontrar una correlación entre dichos valores y la aptitud de un vino para una determinada DO.