Ribeira Sacra cierra una vendimia de 5,4 millones de kilos, su mayor cosecha en tres campañas
El Consello Regulador aprecia buenas perspectivas por el estado sanitario de la uva
lunes 28 de septiembre de 2026
La Denominación de Origen Ribeira Sacra cerró la vendimia de 2026 con 5.446.859 kilos de uva amparada, después de 46 días de recogida entre el 12 de agosto y el pasado 26 de septiembre. El balance mejora el de las dos campañas anteriores: en 2025 se registraron 4.620.524 kilos y en 2024, 4.900.018. La diferencia equivale a un aumento del 17,9% respecto a 2025 y del 11,2% frente a 2024.
El Consello Regulador, con sede en Monforte de Lemos, atribuye el cierre de la campaña a un arranque temprano de la maduración y a unas condiciones meteorológicas que permitieron escalonar la recogida según el momento óptimo de cada parcela y de cada variedad. La vendimia comenzó antes de lo habitual y avanzó de forma progresiva durante algo más de mes y medio.
La denominación también subraya el buen estado sanitario de la uva recibida en bodega. Durante la campaña, no se registraron incidencias de especial relevancia que comprometieran la calidad de la cosecha y la materia prima llegó en buenas condiciones. A partir de esa evolución, el organismo regulador considera favorables las perspectivas para la elaboración de los vinos de la cosecha de 2026.
La Mencía volvió a ser la variedad con más peso en Ribeira Sacra. En esta campaña sumó 3.795.035 kilos, por encima de los 3.195.075 de 2025 y de los 3.675.475 de 2024. El Godello se situó en 1.048.256 kilos, también por encima de los 924.432 del año pasado y de los 721.916 de hace dos campañas. Entre ambas variedades reunieron 4.843.291 kilos, el 88,9% del total recogido en la denominación.
El reparto del resto de la producción deja 138.184 kilos de Garnacha y 111.183 de Sousón. El Brancellao alcanzó 82.994 kilos y la Treixadura, 69.741. A continuación figuran Albariño, con 59.226 kilos; Merenzao, con 51.895; Caíño, con 39.743, y Tempranillo, con 18.847.
La relación de variedades se completa con 11.452 kilos de Branco Lexítimo, 8.085 de Dona Branca, 5.548 de Mouratón, 3.670 de Loureira, 2.080 de Torrontés y 920 de Grao Negro. En Caíño Branco no se registró entrada de uva en esta vendimia.
Los datos de la campaña también muestran un aumento en el número de proveedores. En 2026 se contabilizaron 821, frente a 650 en 2025 y 697 en 2024. La superficie vendimiada alcanzó 755,84 hectáreas de las 1.263,22 inscritas en la denominación, lo que equivale a alrededor del 59,8% del total registrado. El censo actual de Ribeira Sacra reúne 1.671 viticultores y 94 bodegas.
La vendimia de este año fue además la primera con el sistema ANAWIN en funcionamiento. A través de esta herramienta, las bodegas declaran la uva recibida, identifican la parcela de procedencia e incorporan la información de entrada de la materia prima. El Consello Regulador señala que este modelo permite ordenar mejor los datos disponibles y reforzar el control de la trazabilidad durante toda la campaña, desde el origen de la uva hasta su recepción en bodega.
Ese paso se produce en una denominación en la que la recogida mantiene una fuerte carga de trabajo manual. La orografía de Ribeira Sacra, con pendientes pronunciadas y parcelas fragmentadas, obliga a una organización muy ajustada entre viticultores, bodegas y personal de control. Esa coordinación, apuntan desde el organismo regulador, resulta básica para que la uva llegue en condiciones adecuadas y para mantener la identificación de su procedencia durante el proceso.
Con el cierre de la vendimia, la actividad pasa ahora a la fase de elaboración en bodega. El Consello Regulador vincula las buenas perspectivas de la cosecha de 2026 al estado sanitario de la uva y a la evolución de la maduración a lo largo del ciclo vegetativo, dos factores que han marcado una campaña con más producción que en los dos años anteriores.