Rioja Alavesa encara la vendimia más temprana que se recuerda
UAGA prevé una cosecha de calidad excelente por el buen estado sanitario de la uva
viernes 14 de agosto de 2026
La Unión Agroganadera de Álava (UAGA) prevé que la vendimia de Rioja Alavesa se adelante como no había ocurrido hasta ahora y que las primeras necesidades de mano de obra lleguen el próximo 24 de agosto. La organización calcula además que la cosecha tendrá una calidad “excelente” por el buen estado sanitario de la uva. Así lo trasladó a Europa Press este jueves, 13 de agosto, el presidente de la comarca de Rioja Alavesa en UAGA, Juanjo García Berrueco.
García Berrueco explicó que la recogida se hace de forma escalonada y que el arranque depende de cada variedad, pero situó el inicio de la contratación en una fecha inusualmente temprana. UAGA estima un adelanto de unos 15 días respecto a lo habitual incluso en las campañas más tempranas. La vendimia generalizada, no obstante, no llegaría hasta el próximo 15 de septiembre.
El responsable agrario comparó esa previsión con la situación de hace dos décadas, cuando la recogida general en la comarca solía situarse en torno al 10 de octubre. A su juicio, el calendario de este año confirma un cambio muy marcado en los tiempos de la campaña, aunque precisó que la evolución final dependerá de la maduración de cada parcela en las próximas semanas.
Sobre la calidad de la uva, UAGA sostiene que las perspectivas son muy buenas. García Berrueco relacionó esa previsión con la falta de humedad durante el verano, una circunstancia que, según expuso, ha evitado la aparición de bacterias, hongos y otras enfermedades en el viñedo. “Este año estamos exentos de eso y las viñas están muy bien”, afirmó en declaraciones a Europa Press.
La organización sí avisa de que la falta de agua y el calor pueden pasar factura al volumen final de la cosecha. UAGA considera, en todo caso, que ese factor afectará a la cantidad más que a la calidad del producto y que el estado de maduración sigue una evolución favorable a falta del tramo final antes de la recogida.
A esa posible merma por razones climáticas se suma el límite fijado por el Consejo Regulador de la DOC Rioja. Según recordó García Berrueco, esta campaña no se podrán recoger más de 5.850 kilos de uva por hectárea, frente a los 6.500 kilos permitidos hace unos años. El dirigente de UAGA vinculó esa decisión a la bajada de la demanda y aseguró que ese tope ha recortado la producción en un 10%.
Berrueco criticó el efecto de esa medida sobre las explotaciones y afirmó que el sector productor está asumiendo el impacto. UAGA cifra en un 40% la caída de la rentabilidad y añade que, al mismo tiempo, los costes han subido mientras los precios se han estancado o han bajado. A juicio de la organización, esa combinación está dejando explotaciones que ya no resultan rentables.
La unión agraria alertó también de las consecuencias que esa situación tiene para el relevo generacional. García Berrueco advirtió de que la falta de beneficios está dificultando la incorporación de jóvenes a la actividad vitícola en Rioja Alavesa, una preocupación que UAGA sitúa entre los problemas de fondo del sector.
En paralelo, la organización ya ha empezado a contactar con trabajadores para la campaña. UAGA cuenta desde hace 25 años con un proyecto de contratación destinado a coordinar a los temporeros con los agricultores que necesitan mano de obra. Para este año prevé contratar hasta 500 personas y confía en cubrir la demanda.
La entidad avisa, sin embargo, de que el adelanto de la vendimia puede coincidir con otras campañas de recogida de fruta y complicar la disponibilidad de trabajadores. Para intentar atraer mano de obra, los viticultores de Rioja Alavesa han mejorado las condiciones laborales y han situado el salario un 12% por encima de lo que marca el convenio, según expuso García Berrueco.
UAGA añade que la comarca necesita más personal que otras zonas porque buena parte de la selección de la uva se hace a mano por motivos de calidad, frente a territorios donde la vendimia está más mecanizada. Esa necesidad de personal, unida al arranque anticipado de la campaña, obliga a cerrar la contratación con más antelación que en otras vendimias.