El 98% de los españoles identifica el tapeo como una costumbre nacional

La Federación Española del Vino (FEV) respalda la candidatura del tapeo ante la UNESCO

Martes 16 de Junio de 2026

La Federación Española del Vino se ha adherido este martes, 16 de junio, al manifiesto de apoyo a la candidatura del tapeo como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. La iniciativa está promovida por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación dentro del Plan de Internacionalización de la Gastronomía y busca reconocer una práctica que forma parte de la vida social española.

La FEV vincula su adhesión al Día Mundial de la Tapa, que se celebra este martes, 16 de junio. La federación entiende que el tapeo representa una tradición extendida por todo el país y subraya su relación con la gastronomía, la convivencia y la identidad compartida. En su valoración, se trata de una costumbre presente tanto en barras como en terrazas y en recorridos por distintos establecimientos, y que mantiene una forma de relación social muy asentada en España.

Desde el Ministerio, la candidatura plantea el tapeo como una práctica social que va más allá de lo culinario. El objetivo es reconocer su papel como espacio de convivencia, de transmisión cultural y de identidad compartida. La propuesta, tal como trasladan sus impulsores, encaja con los criterios de la UNESCO por su carácter integrador, por su capacidad de adaptación y por su función en la cohesión social e intergeneracional.

La adhesión de la FEV coincide además con la presentación del “Estudio sobre la importancia del Tapeo en España 2026”, difundido en el marco del Día Mundial de la Tapa que organiza cada año Saborea España. Este club de producto está formado por la Asociación de Destinos Turísticos Gastronómicos, Hostelería de España, Eurotoques, Facyre y Paradores de España. El informe analiza el peso del tapeo desde el punto de vista cultural, social y económico.

Los datos del estudio reflejan, según sus promotores, una identificación muy amplia entre el tapeo y la imagen del país. El 97,7% de los encuestados considera que es una costumbre social que define a España. Además, el 65,1% afirma salir de tapas al menos una vez por semana. Para las entidades que respaldan la candidatura, estas cifras refuerzan la idea de que no se trata solo de una forma de comer, sino de una práctica cotidiana con fuerte arraigo social.

La FEV sostiene que esta tradición comparte rasgos con el propio sector vitivinícola. La federación señala que, igual que ocurre con el vino, el tapeo está presente en todo el territorio español y adopta formas distintas según la región, con recetas, productos y costumbres propias. A su juicio, esa combinación ha acompañado durante generaciones la vida social de los españoles y ha contribuido a crear espacios de encuentro en los que la hospitalidad, la conversación y el disfrute compartido ocupan un lugar central.

El estudio presentado este martes, 16 de junio, también recoge el papel de las bebidas en ese hábito social. Según esos datos, el vino ocupa una posición relevante como acompañamiento del tapeo. El vino tinto aparece como la segunda bebida más elegida, con un 54,4% entre el público nacional y un 52% entre los turistas. El vino blanco figura en tercer lugar, con un 38,4% a nivel nacional y un 49,6% entre los turistas. El vermut se sitúa en quinta posición, con un 16% entre los españoles.

Para la FEV, esos porcentajes muestran la relación entre el vino y una costumbre muy asentada en la hostelería española. La federación enmarca esa presencia dentro de un modelo de consumo ligado a la moderación y al disfrute compartido. También recuerda su participación en el programa internacional Wine in Moderation, con el que promueve un consumo responsable vinculado a la convivencia.

El director general de la FEV, José Luis Benítez, afirma que “el tapeo es mucho más que una manera de comer; es algo consustancial a nuestra historia, es parte de nuestra manera de vivir y disfrutar de nuestra familia y de nuestros amigos alrededor de la gastronomía y, sin duda, no hay mejor representación cultural de algunos de los valores de nuestro país que el tapeo, una forma de convivencia que ha sabido evolucionar sin perder su esencia, como el vino”.

Benítez añade que el tapeo encaja con el patrón de consumo del vino porque está ligado a la moderación, al disfrute compartido y a la cultura del encuentro y la convivencia. En su opinión, el vino se integra de forma natural en momentos sociales en los que importa no solo lo que se consume, sino también la manera en que se comparte y con quién se hace.

El manifiesto al que se ha adherido la FEV parte de una definición básica del término. Recuerda que la Real Academia Española define el tapeo como la acción y efecto de tapear, y entiende por tapear la consumición de tapas en bares o tabernas. A partir de esa base, las entidades promotoras defienden que se trata de una costumbre propia de España y estrechamente ligada a los establecimientos de restauración.

El texto que respalda la candidatura sostiene además que el tapeo forma parte de la cultura española y de su forma de socializar, tiene carácter integrador y contribuye a la imagen del país. También repasa distintas versiones sobre el origen de la tapa, desde referencias a Alfonso X hasta relatos vinculados a Alfonso XIII o a trabajadores andaluces del siglo XIX. Más allá de esas interpretaciones, los impulsores del manifiesto coinciden en que el tapeo está unido a momentos de convivencia y cordialidad.

Saborea España y Hostelería de España llaman a la sociedad a apoyar la candidatura promovida por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Ambas entidades defienden que el tapeo es una práctica social viva, extendida por todo el territorio y adaptada a cada zona. También sostienen que se transmite de generación en generación, fomenta la identidad, la cohesión y el sentimiento de pertenencia, integra tradición e innovación, refleja la diversidad cultural, impulsa la hospitalidad y el disfrute compartido, muestra la riqueza gastronómica de los territorios y mantiene vivas las calles.

Con su adhesión, la Federación Española del Vino se incorpora a ese respaldo institucional y sectorial a una candidatura que busca el reconocimiento de la UNESCO para una de las costumbres más presentes en la hostelería española. La federación sitúa ese apoyo en la relación histórica entre vino, gastronomía y vida social, y lo hace en una jornada en la que el tapeo vuelve a ocupar un lugar central en la agenda del sector.