Jueves 16 de Abril de 2026
El Consejo Regulador de las denominaciones de origen Condado de Huelva, Vinagre del Condado de Huelva e Indicación Geográfica Protegida Vino Naranja del Condado de Huelva ha calificado la cosecha 2025 como “Muy Buena”, pese a una campaña especialmente complicada para el viñedo por la incidencia del mildiu. La decisión ha sido ratificada por el Pleno de la entidad tras el informe del Comité Técnico y la evaluación del Panel de Cata.
La entidad ha puesto el acento en la capacidad del sector vitivinícola del Condado para mantener niveles altos de calidad incluso en un año adverso para la viña. El presidente del Consejo Regulador, Vicente Pérez García de Prado, ha señalado que el resultado de esta añada responde, sobre todo, al trabajo en el campo. “El vino empieza en la viña, y el esfuerzo constante del viticultor ha sido determinante para alcanzar esta calidad en un año tan complicado”, ha afirmado.
La campaña 2025 estuvo marcada por dificultades sanitarias en el viñedo que redujeron de forma notable la producción. Aun así, los vinos elaborados han mostrado un comportamiento muy positivo, especialmente en el caso de los blancos jóvenes. Pérez García de Prado ha insistido en que ha sido un año de mucho trabajo y de mucha atención en el campo, con una vigilancia constante de la viña por parte del agricultor.
El Panel de Cata ha subrayado de manera especial los vinos blancos jóvenes elaborados con la variedad autóctona Zalema. Según el Consejo Regulador, estos vinos han mostrado una gran calidad tanto en sus parámetros analíticos como en su perfil sensorial. Presentan frescura, equilibrio y una personalidad marcada, rasgos que consolidan a la Zalema como uno de los principales valores diferenciales del Condado de Huelva en el mercado.
El presidente del Consejo Regulador ha remarcado también que la Zalema forma parte de la identidad de la zona, pero que detrás de cada vino hay personas. “Sin el cuidado del viñedo, sin ese trabajo constante del agricultor, no sería posible hablar de calidad”, ha subrayado.
La calificación de la añada se ha basado en el análisis de mostos y vinos, además de la evaluación sensorial realizada por el Panel de Cata del Consejo Regulador. Con este procedimiento, la entidad busca garantizar que los productos amparados por la denominación mantengan los niveles de calidad exigidos.
El Consejo Regulador sostiene que este sistema permite ofrecer al consumidor una referencia clara sobre el cumplimiento de criterios estrictos de control y sobre el compromiso del sector con la excelencia. La calificación de “Muy Buena” llega, además, en un momento en el que la entidad mira al mercado con confianza de cara a la comercialización de la añada 2025.
Pérez García de Prado ha cerrado su valoración con un mensaje de respaldo a quienes trabajan la tierra cada día. Ha afirmado que el futuro del vino del Condado se construye en el campo y que ahí reside la verdadera fortaleza del sector.