Miércoles 15 de Abril de 2026
La vendimia de California cerró 2025 con un crush de 2,62 millones de toneladas métricas, el nivel más bajo desde 1999, según el informe Winescape Spring 2026 de Terrain Ag. La cifra confirma una caída respecto al año anterior y refleja un mercado que sigue ajustando su oferta tras varias campañas marcadas por cambios en la producción y por una demanda más selectiva.
El informe señala que el exceso de inventario continúa presionando las compras de uva en 2026. Las bodegas trabajan con existencias elevadas y eso limita nuevas adquisiciones, sobre todo en segmentos donde el vino almacenado todavía no ha salido al mercado al ritmo esperado. Esa situación afecta a los precios y obliga a los productores a negociar con más cautela.
Terrain Ag apunta también a unas condiciones meteorológicas variables durante la campaña, con efectos distintos según las zonas vitícolas. En algunas áreas, el clima redujo el volumen disponible; en otras, alteró la calidad de la fruta. Esa combinación ha llevado a las bodegas a priorizar partidas con mejores parámetros enológicos y a dejar fuera parte de la uva que no encaja en sus planes de elaboración.
La presión sobre los inventarios se suma a un mercado más exigente con la calidad. Las compras se concentran en uvas que permiten mantener estilos concretos y responder a una demanda internacional más selectiva. Para los viticultores, eso supone vender menos volumen y buscar mayor valor por hectárea en un escenario de márgenes ajustados.
El informe sitúa así al sector californiano ante una campaña de ajuste en la que pesan tanto la menor cosecha como el volumen acumulado en bodega. La evolución de las compras en los próximos meses dependerá de cómo se muevan las salidas al mercado y de si las bodegas liberan espacio para nuevas entradas de uva antes de la próxima vendimia.