Miércoles 08 de Abril de 2026
Las ventas de vino rosado han aumentado en el último año, según el informe más reciente de la Asociación de Comercio de Vinos y Licores del Reino Unido (WSTA, por sus siglas en inglés). Durante 2025, la categoría de rosados registró un incremento del 3% en volumen respecto al año anterior y un aumento del 5% en valor, alcanzando los 882 millones de libras en ventas. Estos datos contrastan con la caída continuada en las ventas de vino tinto y blanco, que descendieron un 6% y un 4% respectivamente durante el mismo periodo.
El informe señala que el año pasado se vendieron el equivalente a 129 millones de botellas de 75 centilitros de vino rosado, frente a los 125 millones del año anterior y los aproximadamente 122 millones en 2023. La WSTA indica que el consumo de rosado ya no se limita a los meses de verano. Durante el verano de 2025, las ventas aumentaron un 1% respecto al año anterior y volvieron a crecer otro 1% durante las doce semanas previas al 27 de diciembre.
Poppy De-Courcy-Wheeler, responsable de compras de rosados en Waitrose, explica que el vino rosado se ha convertido en una bebida habitual durante todo el año. Según De-Courcy-Wheeler, los clientes buscan tanto opciones ligeras y secas para compartir con amigos como alternativas más estructuradas para acompañar comidas. Añade que las ventas están creciendo a medida que se acerca la Semana Santa, ya que muchos consumidores optan por el rosado para sus almuerzos festivos.
Miles Beale, director ejecutivo de la WSTA, afirma que el crecimiento del rosado supone un alivio para productores y minoristas en un momento complicado para el sector. Beale señala que las ventas de vino blanco y tinto llevan descendiendo desde 2023, mientras que el rosado mantiene una evolución positiva durante todo el año. Según Beale, este aumento puede ayudar a impulsar al sector vinícola, que actualmente soporta dificultades derivadas de la burocracia y la presión fiscal.
El informe también subraya que la tendencia a consumir rosado fuera del periodo estival se consolida entre los consumidores británicos. Los datos muestran que esta categoría está ganando terreno frente a otras variedades tradicionales, lo que podría influir en las estrategias comerciales y de producción para los próximos años.