Viernes 27 de Marzo de 2026
El segmento de quesos duros tuvo un desempeño excepcional, registrando crecimientos de doble dígito respecto al año anterior. Por su parte, los quesos de especialidad -como el queso Azul- también han demostrado asentarse en la mesa de los argentinos. Esto sugiere un cambio de hábito en los consumidores, quienes están empezando a explorar otras variedades de especialidad más allá de los clásicos.
Argentina mantiene su histórico podio como el mayor consumidor de queso en América Latina. Con un promedio de 12 kg por habitante al año, el país supera ampliamente a sus vecinos: Chile, Uruguay, Brasil y México.
"El consumidor argentino no solo busca cantidad, sino que está empezando a premiar la calidad y la sofisticación, como lo demuestra el salto en valor de los quesos duros y las especialidades", destaca Sofía Ruano, Gerente de Marketing de quesos Santa Rosa. El reconocimiento del segmento no es sólo local sino mundial; el año pasado la marca participó por primera vez del “World Cheese Awards” - o Mundial de Quesos - que se llevó a cabo en Berna, Suiza, y recibió distinciones por dos de sus productos más emblemáticos: fue ganadora de una medalla de Plata por Sardo Santa Rosa y de una medalla de bronce por Reggianito Santa Rosa.
A pesar de la amplia variedad de la oferta, el consumo local muestra una clara preferencia por las texturas suaves, aunque los segmentos premium están ganando terreno en valor:
Los quesos blandos continúan siendo los preferidos de la mesa, representando la mayor parte del consumo total con un 68%. Los duros y semiduros se llevan el 30% del consumo, dejando el 2% restante a los quesos de especialidad, como los Azules o de “pelo blanco” (por ejemplo, Camembert).
“Hoy en día hay un consumidor creciente de la categoría, más globalizado y con mayor conocimiento. Sin embargo, el mundo de los quesos es un mundo que tiene un paladar muy localista. En general, los países consumen quesos de su propio país: en Italia se consume más Burrata que en otros países, más Mozzarella, Fior di Latte, Parmigiano Reggiano, o Caciocavallo. De la misma manera, en Francia se consumen más quesos de “pelo blanco”, como el Camembert, Brie o Epoisses” comenta Sofia Ruano. “Argentina no es la excepción. Los argentinos consumimos Pategrás, cremosos, o quesos que posiblemente solo se vayan a encontrar en Argentina. Consumimos queso de campo, el banquete de Tandil, tipo Lincoln, o queso azul - que quizás es un poco más de nicho pero también responde a un perfil de producto más localista”, agrega.