Viernes 27 de Febrero de 2026
Los siete productores de Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) de Pago que integran la asociación Grandes Pagos de Olivar (GPO) celebraron la presentación de la cosecha 2025/2026 con su tradicional almuerzo anual, que en esta edición tuvo lugar en el restaurante Bancal de Madrid. El evento contó con un menú especial diseñado y maridado por el chef Miguel F. Vidal, quien asumió la tarea de crear siete platos, cada uno armonizado con uno de los aceites de la asociación, para resaltar la personalidad y los matices de cada marca.
Francisco Vañó, presidente de GPO, describió la experiencia como un recorrido gastronómico por diferentes regiones de España, desde Extremadura, Andalucía, Islas Baleares, Navarra, Comunidad Valenciana y Castilla-La Mancha. Subrayó que, aunque los olivares de cada productor presentan diferencias en varietales, sistemas de cultivo y paisajes, todos comparten la excelencia en la producción de AOVEs de origen perfectamente geolocalizado. El requisito común para pertenecer a GPO es que los aceites sean de Pago, es decir, procedentes de un terruño delimitado donde los olivos están sometidos a un control cercano y estricto, siguiendo un modelo similar al concepto de château en el mundo del vino.
El menú elaborado por Miguel F. Vidal incluyó siete pases, cada uno pensado para que el aceite tuviera protagonismo sin resultar invasivo. El almuerzo comenzó con pan, agua de tomate y aceite Marqués de Valdueza Coupage, que destacó por su equilibrio y complejidad. El segundo plato, agnolotti de queso del Cebreiro, almendra tierna y lima, se maridó con Aubocassa, un AOVE que aportó luminosidad y aromas propios de la arbequina de Mallorca. El tercer pase, coliflor de temporada en texturas y caviar, se acompañó de Abbae de Queiles, un aceite fresco y delicado. La lubina Aquanaria a la brasa con pilpil se sirvió con Masía El Altet High Quality, un aceite de intenso color verde y elaborado con cinco variedades autóctonas de Alicante.
El menú continuó con pulpo á feira maridado con Castillo de Canena Reserva Familiar Picual, un aceite de frutado verde intenso y notas de tomate y hierba recién cortada. Para la presa de vaca gallega y setas, el elegido fue Marqués de Griñón Oleum Artis, un aceite intenso con notas de manzana verde y hierba. El cierre llegó con un postre de chocolate ahumado y caramelo salado acompañado de Casas de Hualdo Reserva de Familia, un blend de cuatro variedades con notas de manzana, olivo y tomate.
Durante el almuerzo, los representantes de cada marca explicaron las características de sus aceites y el trabajo detrás de cada cosecha. Se puso en valor la diversidad de paisajes y técnicas de cultivo, así como el compromiso con la sostenibilidad y la innovación. GPO, fundada en 2005, agrupa a Hacienda Queiles (Navarra), Aubocassa (Mallorca), Marqués de Griñón (Toledo), Marqués de Valdueza (Badajoz), Castillo de Canena (Jaén), Casas de Hualdo (Toledo) y Masía El Altet (Alicante). Todos los socios producen sus aceites en fincas propias, bajo estrictos controles de calidad y respeto al medio ambiente.
La asociación defiende la producción sostenible, la innovación tecnológica y el intercambio de conocimiento entre sus miembros. Para formar parte de GPO, los aspirantes deben superar un proceso de selección que evalúa la finca, la almazara, las prácticas agrícolas, la calidad del aceite y el compromiso con el entorno. Los aceites de GPO se comercializan en un estuche conjunto disponible en la Oleoteca La Comunal de Madrid y en su tienda online, así como de forma individual en tiendas especializadas y las webs de cada productor.
Tras más de veinte años de trayectoria, las marcas de GPO están presentes en más de 60 mercados internacionales y han contribuido a elevar los estándares de calidad del AOVE español. La asociación también trabaja en proyectos de I+D y busca alianzas con otras asociaciones de productores de aceites premium de otros países. Los olivares de GPO, además, actúan como sumideros de CO2, reforzando su compromiso ambiental.
Cada uno de los siete AOVEs presentados en el almuerzo cuenta con una historia y características propias. Abbae de Queiles, de Navarra, es ecológico y destaca por su suavidad y notas de frutos secos. Aubocassa, de Mallorca, es conocido por su intensidad frutal y aromas cítricos. Casas de Hualdo, en Toledo, produce un blend complejo y equilibrado. Castillo de Canena, en Jaén, apuesta por la innovación y la sostenibilidad, con aceites de frutado intenso. Marqués de Griñón, también en Toledo, utiliza técnicas avanzadas de extracción y control de calidad. Marqués de Valdueza, en Badajoz, combina tradición e innovación en una finca con más de 500 años de historia. Masía El Altet, en Alicante, se distingue por su ubicación en un entorno natural protegido y la diversidad de variedades autóctonas.
El almuerzo en Bancal sirvió para mostrar la riqueza y diversidad del AOVE de Pago español, así como el trabajo conjunto de los productores de GPO para mantener la excelencia y la singularidad de sus aceites.