Tribe Breweries compra Black Hops tras su segundo rescate empresarial
El grupo mantendrá el 90% del empleo y la actividad de la cervecera en la Gold Coast
jueves 8 de octubre de 2026

Tribe Breweries ha acordado la compra de la cervecera artesanal australiana Black Hops, con sede en la Gold Coast, por una cantidad que no se ha hecho pública. La operación se comunicó este jueves, 8 de octubre, y supone el segundo rescate de la marca en algo más de dos años, después de que un consorcio de accionistas y partidarios del negocio la adquiriera en 2024 por A$3,2 millones.
El comprador prevé conservar todos los puestos de trabajo de Black Hops en Queensland y alrededor del 90% del empleo en el conjunto de Australia. Tribe también ha avanzado que mantendrá la actividad actual en la Gold Coast, donde la cervecera opera un local en Burleigh Heads y una fábrica en Biggera Waters. Las compañías no han precisado cuántos empleos representa ese 90% ni el importe de la nueva adquisición.
El consejero delegado de Tribe Breweries, Heath Baker, afirmó que la intención del grupo es mantener a Black Hops en la zona donde nació la marca. “La Gold Coast es el hogar espiritual de Black Hops y ahí es exactamente donde va a seguir”, señaló. Baker añadió que Tribe no participó en las dos administraciones voluntarias anteriores y sostuvo que esta etapa abre “una página nueva” para la empresa.
El directivo explicó que el plan pasa por hacer crecer el negocio al tiempo que se ajustan las operaciones y la estructura de gasto para apoyar la viabilidad a largo plazo, mejorar la disciplina financiera e invertir en la marca y en la plantilla. También reconoció que el mercado de la cerveza ha cambiado y que Black Hops necesita adaptarse a esa nueva situación.
Black Hops nació en la Gold Coast en 2014 de la mano de Daniel Norris, Michael McGovern y Edward Oldfield. Abrió su local de Burleigh Heads en 2016 y en 2023 fue elegida mejor cervecera artesanal de Australia. Dos años antes, en 2022, cerró una campaña de financiación colectiva récord de A$2,2 millones con cerca de 1.000 inversores en 24 horas. Tras aquella operación, la empresa fue valorada en A$65 millones.
Esa expansión no evitó el deterioro posterior de las cuentas. Las ventas tocaron techo en A$16,26 millones en el ejercicio fiscal de 2022 y después cayeron un 10% en 2023 y otro 20% en 2024. La sociedad original, Black Hops Brewing, entró en administración voluntaria el 28 de marzo de 2024 con deudas de A$7,3 millones, y Deloitte nombró administradores a David Mansfield y Tim Heenan.
El primer rescate se cerró el 4 de julio de 2024, cuando un consorcio de accionistas y otros apoyos compró el negocio por A$3,2 millones a través de las nuevas sociedades Black Hops Craft y Green Hops Brewing. Judo Bank, acreedor con garantía, tenía pendientes unos A$3,25 millones y recuperó A$1,5 millones con aquella venta. Los acreedores ordinarios, a los que se adeudaban unos A$5,6 millones, incluidos alrededor de A$3,1 millones con la oficina tributaria australiana, quedaban entonces con una previsión de cobro de unos 4 céntimos por dólar.
La segunda caída llegó poco después. El 21 de julio, Chris Cook y James Robba, de Worrells, fueron designados administradores voluntarios de Black Hops Craft Pty Ltd y Green Hops Brewing Pty Ltd, después de que fracasara una venta privada que estaba en marcha. En aquel momento, el director de Black Hops Luke McCormack afirmó que las conversaciones para vender el negocio estaban muy avanzadas, pero se rompieron en el último momento. McCormack añadió que la presión sobre la cerveza independiente australiana nunca había sido tan fuerte.
La situación de Black Hops se produce en un periodo complicado para muchas cerveceras independientes del país, afectadas por el aumento de los costes de producción, una demanda más débil y la presión comercial de los grandes grupos, que han ampliado sus gamas de cerveza artesanal. La nueva operación también encaja en un mercado con más concentración, en el que las marcas pequeñas buscan apoyo en grupos con más capacidad de fabricación y distribución.
Tribe llega a esta compra después de su propia reordenación. El grupo salió de administración voluntaria a finales de mayo de 2023 con la Elsie Cameron Foundation como nuevo accionista principal y con Baker como consejero delegado. Esa fundación fue creada por Jan Cameron, cofundadora de Kathmandu. Tribe controla además Stockade Brew Co, Mornington Peninsula Brewery y Wilde Brewing Co, y asegura tener capacidad para producir hasta 30 millones de litros de cerveza al año.
Por parte de Black Hops, su director general, Nathan Seamons, dijo que la prioridad tras la adquisición es proteger al equipo y seguir haciendo buena cerveza. Baker también admitió que la marca tiene que recuperar la confianza de parte de quienes la apoyaron en sus primeros años, incluidos muchos de los pequeños inversores que participaron en su expansión. “No podemos pedir que esa confianza vuelva con un solo anuncio; sabemos que tenemos que ganárnosla con lo que hagamos a partir de ahora”, afirmó, antes de defender que Black Hops mantiene una gama con seguidores fieles y que el grupo quiere respetar su historia mientras prepara la siguiente etapa de la marca.