Las exportaciones italianas de vino caen un 6,16% en valor y un 4% en volumen
Estados Unidos lidera el ajuste y los espumosos amortiguan parte del retroceso exterior
miércoles 23 de septiembre de 2026

Italia cerró el primer semestre de 2026 con una bajada de sus exportaciones de vino tanto en valor como en volumen, aunque los espumosos lograron aguantar mejor que el resto de categorías. Los datos difundidos este miércoles, 23 de septiembre, por Istat sitúan las ventas al exterior en €3.600 millones entre enero y junio, un 6,16% menos que en el mismo periodo del año anterior. En volumen, las salidas sumaron 989,6 millones de litros, con un descenso del 4%.
La comparación con el primer semestre de 2025 permite medir mejor el alcance del retroceso. Tomando como referencia los porcentajes publicados por Istat, el nivel comparable rondaría los €3.836 millones y 1.030,8 millones de litros. Eso equivale a una pérdida aproximada de €236 millones y de 41,2 millones de litros en un año, siempre sobre cifras redondeadas.
La corrección no solo afecta a la cantidad vendida. También apunta a una presión añadida sobre el valor unitario de las exportaciones. Si se relacionan los ingresos totales con el volumen expedido, el valor medio implícito por litro cae en torno a un 2,25% frente al mismo semestre de 2025. Esa evolución sugiere que Italia vendió menos y, además, con una mezcla de producto o unos precios menos favorables.
El mayor ajuste se concentra en Estados Unidos, uno de los mercados básicos para el vino italiano. Istat cifra las ventas en ese destino en €849 millones, un 14,1% menos, mientras que el volumen baja un 6,8%, hasta 167,7 millones de litros. En términos absolutos, la reducción ronda los €139 millones y 12,2 millones de litros. El diferencial entre la caída del valor y la del volumen deja un valor unitario cerca de un 7,8% inferior al de un año antes.
Otros dos mercados de peso también retroceden. Alemania registra una bajada del 6,7% en valor y Reino Unido, del 6,6%, según el instituto estadístico italiano. El dato confirma que el ajuste no se limita a un solo destino y alcanza a varios de los compradores que más aportan a la facturación exterior del sector.
Frente a esas caídas, algunos mercados avanzan, aunque parten de una dimensión menor. China aumenta un 19,8% en valor, Rusia un 15,7% y Brasil un 8,1%. Ese mejor comportamiento, sin embargo, no compensa el retroceso en Estados Unidos, Alemania y Reino Unido, que concentran una parte mucho mayor del negocio exterior italiano.
Por categorías, los espumosos son el segmento que mejor resiste. Istat atribuye a esta familia una facturación cercana a €1.000 millones en el primer semestre, un 0,4% más que un año antes. El volumen, en cambio, baja un 0,7%, hasta 252,2 millones de litros. La diferencia entre ambas magnitudes se traduce en una mejora aproximada del 1,1% en el valor medio por litro.
Ese comportamiento contrasta con la caída del conjunto del vino italiano y refuerza el peso de los espumosos en la cesta exportadora del país. Dentro de esa categoría, el Prosecco concentra cerca del 82% del valor total exportado, de acuerdo con las proporciones que se desprenden de los datos de Istat. Su aportación ayuda a amortiguar la bajada general en un semestre marcado por el retroceso de los grandes mercados y por una menor capacidad de trasladar valor al exterior.