Viña Salceda lanza Entresierras, su nuevo blanco de guarda
El vino une Sonsierra y Alto Najerilla en una elaboración de 12 meses con viura y tempranillo blanco
jueves 7 de mayo de 2026

Viña Salceda ha presentado Entresierras 2023, el nuevo lanzamiento de su gama Parajes en la D.O.Ca. Rioja. La bodega riojana sitúa este blanco de guarda en la unión de dos subzonas que considera complementarias: la Sonsierra y el Alto Najerilla. El vino nace de ese ensamblaje y busca reflejar la relación entre origen, precisión enológica y equilibrio.
La bodega explica que el paisaje marcado por la Sierra Cantabria al norte y la Sierra de la Demanda al sur condiciona el carácter del vino. Entresierras se elabora mayoritariamente con viura y tempranillo blanco procedente de viñedos viejos. La propuesta se apoya en una interpretación del ensamblaje tradicional en la que cada zona aporta una parte concreta del perfil final.
En la Sonsierra, los viñedos de viura de cepas viejas se asientan sobre suelos calizos y pobres, con buena exposición. Según la bodega, esa procedencia aporta cuerpo, expresividad y un carácter calcáreo. En el Alto Najerilla, en cambio, el vino recibe tensión y acidez. Allí se trabajan viuras procedentes de viñedos coplantados con garnacha y pequeñas proporciones de calagraño, a las que se suma tempranillo blanco de una parcela alta y fresca, sobre suelos rojos ricos en hierro y con presencia de sílex. La bodega señala que esas condiciones favorecen la retención de agua y la frescura del vino.
El enólogo de Viña Salceda, David González, resume esa idea al afirmar que una zona complementa y engrandece a la otra. En su descripción, el Alto Najerilla aporta viuras afiladas, con acidez y gran capacidad de guarda, además de tempranillo blanco, que suma notas más frutales y anchura en boca. La viura de la Sonsierra, añade, da estructura, complejidad, tipicidad riojana y cierta sapidez calcárea.
Para la elaboración de Entresierras se han utilizado uvas de tres vendimias diferenciadas según su zona y variedad. Primero se vendimió el tempranillo blanco, después las viuras de la Sonsierra y, por último, las del Alto Najerilla. La crianza se prolongó durante 12 meses en barrica, foudre y huevo de hormigón con sus lías finas. Después se realizó el ensamblaje final y una fermentación con levaduras indígenas.
El vino se presenta con color oro nuevo, limpio y brillante, y una intensidad aromática alta. En nariz aparecen fruta de hueso, sobre todo melocotón, junto con notas vegetales de ortiga y hoja de tomate. También surgen matices de crema pastelera y miel de panal, con tostados discretos. El conjunto queda envuelto por notas minerales de yeso y tiza procedentes de los suelos calizos.
En boca, la bodega lo describe como muy corpulento y amplio, con buena acidez para equilibrar el conjunto y un final ligeramente amargo que alarga las sensaciones. Viña Salceda lo define como un blanco elegante, complejo y equilibrado, con un marcado carácter mineral.
La casa recomienda acompañarlo con pescados y aves ahumados o a la brasa, así como con guisos, arroces, pastas y sopas de pescado tradicionales. También lo sitúa junto a quesos cremosos y platos condimentados con especias dulces, como clavo o nuez moscada, además de setas o contrapuntos frescos como cítricos o hierbas frescas.
Entresierras forma parte de la familia Parajes, junto a los tintos Cabezaparda, Pico Palomares y La Rellanilla. Viña Salceda lo presenta como un blanco de alta gama llamado a convertirse en una referencia dentro de Rioja. Su precio es de 50,00 €.