Las bodegas españolas logran una facturación récord de 8.566,8 millones de euros
El resultado operativo del sector crece un 29,5% tras caer los gastos de explotación
miércoles 23 de septiembre de 2026

Las bodegas españolas cerraron 2024 con una facturación récord de 8.566,8 millones de euros, frente a los 8.490,2 millones de 2023. Son 76,6 millones más y un avance del 0,9%. La mejora se produjo con menos empresas elaboradoras: pasaron de 4.038 a 3.988, 50 menos, un 1,2%. El empleo, en cambio, se mantuvo prácticamente estable en 32.144 personas. Los datos proceden del análisis realizado por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) a partir de la Estadística Estructural de Empresas del INE.
El cambio más intenso se observa en la rentabilidad operativa del conjunto del sector. El resultado bruto de explotación estimado por OIVE subió de 727,6 millones de euros a 941,9 millones. El aumento fue de 214,3 millones, lo que equivale al 29,5%. La interprofesional precisa que este dato es una estimación sectorial del resultado operativo y no la suma de los beneficios netos de cada bodega.
Esa mejora coincidió con una reducción de gastos. Los gastos de explotación bajaron en 351,2 millones de euros, un 4%, mientras que el consumo de materias primas cayó en 287,7 millones, un 5,9%. La combinación de mayores ingresos y menor gasto ayuda a explicar el salto del resultado operativo en un ejercicio en el que la facturación avanzó poco más de un 0,9%.
En la venta por destino, el negocio exterior ganó peso. Las exportaciones pasaron de 4.262,6 millones de euros en 2023 a 4.348,2 millones en 2024. Son 85,6 millones más y un alza del 2%. El mercado interior retrocedió 9,1 millones y quedó en 4.218,6 millones, un 0,2% menos. Con ese reparto, las ventas fuera de España representaron el 50,8% de la cifra de negocios total, frente al 49,2% del mercado nacional.
La distancia entre ambos canales se amplió en un año. En 2023, las ventas exteriores superaban a las interiores en 34,9 millones de euros. En 2024, esa diferencia aumentó hasta 129,6 millones. El dato refleja que el empuje comercial llegó sobre todo desde fuera de España, mientras el mercado nacional se mantuvo casi plano, con una ligera corrección a la baja.
La lectura conjunta de las cifras apunta a una mayor concentración empresarial. El sector genera más ingresos, mejora con fuerza su resultado operativo y mantiene casi intacto el empleo, pero lo hace con menos bodegas. Esa evolución no implica por sí sola que todas las empresas hayan mejorado por igual, aunque sí muestra que el volumen agregado del negocio aumentó en un tejido elaborador algo más reducido.
El análisis de OIVE se apoya en la Estadística Estructural de Empresas del INE, que mide la actividad económica de las compañías a través de variables como la cifra de negocios, los gastos, el empleo y las ventas por destino. Las cifras corresponden a 2024 y no describen la evolución comercial de 2026, sino la estructura económica con la que el vino español cerró el último ejercicio completo disponible en esa estadística.