El vino suizo logra una cosecha histórica pero la sobreproducción amenaza la supervivencia de los viñedos
Hasta un 10% de las plantaciones podría desaparecer por la caída de ventas y el exceso de existencias
viernes 13 de marzo de 2026

La viticultura en Suiza atraviesa una situación desigual. Por un lado, la cosecha prevista para 2025 se presenta como una de las mejores de los últimos años. Por otro, los productores de vino suizos encuentran dificultades para vender sus productos, lo que ha llevado a algunos a arrancar viñedos.
El clima favorable del año pasado permitió alcanzar una producción de 82 millones de litros de vino, lo que supone un aumento del 9,3% respecto a 2024. Este incremento es especialmente visible en la zona germanoparlante del país, donde la producción subió un 32% y llegó a los 13,7 millones de litros. En la región francófona, el crecimiento fue más moderado, con un 6,3%, pero sigue siendo la principal zona productora con 64,4 millones de litros. La única excepción es la Suiza italiana, que sufrió una bajada del 8,1% debido a condiciones meteorológicas adversas durante la floración y a los daños provocados por el escarabajo japonés.
Según el comunicado emitido por la Oficina Federal de Agricultura (OFAG), los vinos de la añada 2025, que todavía están en proceso de maduración, presentan una calidad muy alta. Sin embargo, el sector afronta varios problemas. Los costes de producción elevados, la caída en las ventas y el aumento de las existencias ponen en peligro la rentabilidad de algunas explotaciones.
Ante esta situación, tanto el Gobierno federal como los cantones han impulsado medidas para reducir la producción. Una de ellas es la eliminación voluntaria de viñedos. Se estima que hasta un 10% de las superficies dedicadas al cultivo en los tres principales cantones vitivinícolas —Valais, Vaud y Ginebra— podría desaparecer en dos años.
El futuro inmediato del vino suizo depende en gran parte de cómo evolucione el consumo interno y la capacidad del sector para adaptarse a las nuevas condiciones del mercado. Mientras tanto, los productores buscan fórmulas para mantener su actividad y asegurar la viabilidad económica de sus explotaciones.