Marruecos abre el debate sobre la subida de impuestos al alcohol y al tabaco

La comisión teme más mercado informal y un alza de precios en hoteles y bares

jueves 5 de noviembre de 2026

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El debate sobre el proyecto de ley de finanzas de 2027 abrió este martes, 3 de noviembre, una discusión en la Comisión de Finanzas de la Cámara de Representantes de Marruecos por la posible subida de los impuestos sobre las bebidas alcohólicas y los cigarrillos. Diputadas de la mayoría y de la oposición advirtieron de sus posibles efectos sobre el turismo, la hostelería y el mercado informal, mientras el ministro de Finanzas, Fouzi Lekjaa, defendió que el aumento previsto es demasiado limitado para alterar el atractivo del país.

Durante la sesión, Fadoua Rajouani, de la Unión Socialista de Fuerzas Populares (USFP), y Sanaa Fawzi, de la Alianza de Izquierda, expresaron su preocupación por las consecuencias económicas de la medida. Ambas pusieron el foco en el posible encarecimiento de las consumiciones y en el riesgo de que una parte de la demanda se desplace hacia canales no regulados, con la consiguiente exposición de los consumidores a productos fuera de control sanitario y fiscal.

Las parlamentarias también avisaron de un posible efecto sobre los precios en hoteles y otros negocios ligados al visitante extranjero. Su planteamiento parte de que cualquier incremento impositivo sobre cerveza y vino puede acabar trasladándose, al menos en parte, al precio final. En sectores como la hostelería, donde la bebida forma parte de la factura total, ese ajuste puede influir en la política comercial de los establecimientos, aunque el alcance real depende de si las empresas absorben una parte del aumento o lo repercuten al cliente.

En el sector de bebidas, la discusión tiene una derivada directa. Productores, importadores y operadores hoteleros pueden verse afectados por un cambio fiscal de este tipo, ya sea por una reducción de márgenes o por la necesidad de revisar precios. A eso se suma la petición lanzada en la comisión de aplicar un trato fiscal distinto a los productos locales y a los importados, una idea que, de prosperar, tendría efectos diferentes sobre cada segmento del mercado.

Lekjaa rechazó que la medida vaya a perjudicar al turismo. El ministro precisó que la subida planteada sería de 1,55 dírhams por litro de cerveza y de 1,15 dírhams por litro de vino. A su juicio, se trata de importes demasiado bajos como para condicionar la decisión de un visitante a la hora de elegir Marruecos como destino.

El debate refleja además dos enfoques distintos sobre la fiscalidad especial. Por un lado, varias diputadas ponen el acento en el posible impacto económico sobre consumo, hostelería y circuito comercial legal. Por otro, el Ministerio de Finanzas sostiene que el ajuste es compatible con la actividad turística y con la recaudación pública.

En el caso del tabaco, Lekjaa defendió una subida gradual de los precios con un argumento de salud pública. El ministro afirmó que ese aumento busca reducir el consumo y favorecer que parte de los fumadores deje el hábito.

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