La D.O. Cava reivindica ante Industria un sector de 2.000 millones de euros y 12.000 empleos
Hereu recibe las demandas de competitividad e internacionalización de una denominación presente en más de 150 países
viernes 16 de octubre de 2026

El ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, visitó este viernes, 16 de octubre, la sede del Consejo Regulador de la D.O. Cava en Vilafranca del Penedès, en una reunión con la presidenta de la denominación, Marta Vidal, centrada en el peso industrial y exportador del sector y en los problemas que tiene por delante.
La D.O. Cava enmarca la visita en la nueva etapa abierta bajo la presidencia de Vidal y en su intención de intensificar el contacto con las distintas administraciones. Durante el encuentro, la presidenta trasladó al ministro la dimensión económica y territorial del cava, así como su capacidad para generar actividad y empleo.
En la reunión participaron también David Sendra, vicepresidente de la D.O. Cava; Rosa Cubel, secretaria de Alimentación de la Generalitat de Catalunya; Núria Aymerich, comisionada especial para la Competitividad Industrial y de la Pequeña y Mediana Empresa; y miembros del Consejo Regulador.
La denominación cifra el sector en alrededor de 200 bodegas elaboradoras, entre grandes grupos, empresas medianas y pequeños productores. A esa estructura le atribuye más de 2.000 millones de euros de actividad y cerca de 12.000 puestos de trabajo directos e indirectos. Añade además que el cava está presente en más de 150 países, un alcance exterior que lo sitúa entre las denominaciones de origen del vino español con mayor peso fuera de España.
Hereu puso el foco en la dimensión productiva de la denominación. El ministro señaló la relevancia de un sello que exporta el 60% de su producción y que cuenta, según sus datos, con más de 37.000 hectáreas y unas 6.200 familias vitivinícolas.
Sobre la mesa estuvieron también asuntos como la competitividad empresarial, la generación de mayor valor añadido, la internacionalización, la innovación y el posicionamiento de la marca Cava. La D.O. Cava añade a esa lista los efectos de la evolución del mercado y de la nueva realidad climática y productiva. Su línea de trabajo pasa, según la propia entidad, por consolidar mercados, diversificar destinos y reforzar el reconocimiento del cava como espumoso de calidad.
Vidal afirmó que la denominación quiere ganar presencia institucional y mantener un diálogo más activo con las administraciones. La presidenta defendió además que el cava combina una base industrial con una fuerte vinculación al territorio y que el objetivo es elevar el valor de la marca y de las empresas del sector en los mercados internacionales.
La visita se suma a otros contactos que la D.O. Cava mantiene con distintos niveles de la Administración para mejorar su interlocución y avanzar en una agenda común ligada a la actividad económica del sector. La denominación presenta esta relación con las instituciones como una vía para trasladar las necesidades de las bodegas y de la cadena productiva.
La D.O. Cava define el producto como una elaboración de larga tradición basada en el método tradicional y vinculada al clima mediterráneo. Añade que el 90% de sus variedades son autóctonas y que una de sus especialidades es el Brut Nature.
En materia de control, la denominación informa de que dispone de un sistema oficial de trazabilidad desde el viñedo hasta la copa. Ese esquema incluye más de 2.000 inspecciones presenciales al año en viñedos, 800 comprobaciones en bodegas y un panel de cata especializado en vinos espumosos formado por 57 enólogos y directores técnicos.