Hermanos Hernáiz lanza un estuche navideño con dos vinos de Finca La Emperatriz
La propuesta reúne un blanco y un tinto del mismo viñedo histórico para la campaña de regalos
martes 13 de octubre de 2026

Hermanos Hernáiz ha puesto a la venta este martes, 13 de octubre, un estuche con dos vinos de Finca La Emperatriz pensado para la campaña de Navidad. La selección reúne Finca La Emperatriz Blanco 2019 y Finca La Emperatriz Tinto 2019 y sale al mercado con un precio de 83 euros en la tienda online de la firma riojana.
La propuesta parte de un mismo viñedo histórico situado en Baños de Rioja, en Rioja Alta, y busca ofrecer dos expresiones distintas de la misma añada. La bodega lo presenta como una opción para regalo vinculada a la gastronomía y al consumo en mesa, con un blanco de viura y un tinto elaborado con tempranillo, garnacha y una pequeña proporción de viura.
La finca perteneció en el siglo XIX a Eugenia de Montijo, última emperatriz de Francia. Hermanos Hernáiz recuerda que en 1878 un vino elaborado con uvas de esos viñedos recibió un reconocimiento en la Exposición Universal de París. La familia adquirió la propiedad en 1996 y desde entonces Eduardo y Víctor Hernáiz desarrollan allí parte de su proyecto vitivinícola.
Los dos vinos incluidos en el estuche proceden, según la empresa, de las viñas más viejas de la propiedad. Son cepas en vaso de entre 50 y 65 años, plantadas a 570 metros de altitud en el valle del Oja. La bodega sitúa entre los elementos que marcan el perfil de los vinos la altitud, la influencia atlántica y unos suelos franco-arenosos cubiertos por una capa de cantos rodados blancos.
El envase combina madera y cartón elaborado con restos de uva. La imagen se apoya en tonos claros y detalles dorados e incorpora referencias a Eugenia de Montijo y al viñedo que rodea el jardín de la finca. Además de la venta directa al consumidor, el estuche se incorporará a la oferta navideña de la casa para tiendas especializadas, vinotecas y regalos de empresa.
Finca La Emperatriz Blanco 2019 está elaborado solo con viura de viñas viejas. Hermanos Hernáiz señala que la fermentación y la crianza se han realizado en hormigón y roble francés. En la cata, la bodega habla de notas florales, recuerdos de limón y frutos secos, con una boca cremosa y un toque salino. Propone servirlo con pescado al horno, aves asadas o arroz de setas.
El tinto 2019 reúne tempranillo, garnacha y una pequeña parte de viura, variedades que, de acuerdo con la empresa, se vendimian y fermentan juntas con levaduras del propio viñedo. Después pasa 18 meses en barricas de roble francés y americano. La casa describe un vino con fruta roja y oscura, cacao, especias, textura suave y final largo, pensado para platos como cordero asado, solomillo o quesos curados.
La comercialización conjunta de ambas referencias permite a la bodega poner en valor las diferencias que puede ofrecer una misma finca cuando se trabaja con variedades y estilos distintos. Hermanos Hernáiz añade que los dos vinos están listos para beber ahora, aunque también pueden seguir evolucionando en botella.
El proyecto Hermanos Hernáiz tiene su origen en una familia de Cenicero vinculada al viñedo de Rioja Alta desde hace generaciones. Además de Finca La Emperatriz, su gama incluye El Jardín de La Emperatriz en el valle del Oja, El Pedal en el valle del Iregua y Moncalvillo, Las Cenizas en Cenicero, en el valle del Najerilla, y Guardacumbres, procedente de una parcela centenaria en el valle del Oja-Tirón.