Italia y Champagne lideran la subida del vino de colección frente a un Burdeos rezagado
Los índices de Liv-ex vuelven a terreno positivo tras el ajuste de los vinos de inversión
miércoles 7 de octubre de 2026

El mercado secundario internacional de vinos de colección y alta gama ha vuelto a avanzar en 2026, con Italia y Champagne al frente de las subidas. Los últimos índices de Liv-ex hasta septiembre muestran una mejora de los precios tras el ajuste registrado por los vinos de inversión y apuntan a un cambio de liderazgo dentro de este segmento, con Burdeos por detrás de sus rivales europeos.
El índice Liv-ex 100, que reúne referencias muy negociadas en este mercado, subió un 2,1% entre enero y septiembre y un 4,4% en los últimos doce meses. El Liv-ex 1000, de base más amplia, avanzó un 1,3% en los nueve primeros meses del año y un 2,2% en tasa interanual. La diferencia entre ambos sugiere que la recuperación está siendo algo más intensa en las etiquetas más seguidas por los operadores que en el conjunto del mercado.
Por categorías, Italia fue la que obtuvo el mejor resultado anual entre los grandes subíndices. El Italy 100 ganó un 3,5% entre enero y septiembre y un 4,9% en los últimos doce meses. Champagne también registró una evolución superior a la media, con un alza del 4,1% en lo que va de año y del 4,6% en tasa interanual. Los dos bloques se sitúan por encima del avance del Liv-ex 1000 y consolidan una pauta que ya se venía viendo en el mercado secundario: el interés se reparte cada vez más fuera de Burdeos.
El Bordeaux 500 fue el único subíndice que seguía en negativo en 2026 hasta septiembre, con un retroceso del 0,2%. Aun así, en la comparación de doce meses mantenía un ligero avance del 0,4%. Esa evolución refleja que Burdeos conserva estabilidad en el largo del año, pero sin la fuerza de Italia ni de Champagne en el arranque de 2026.
La mejora de Italia también se aprecia en los movimientos de algunas botellas concretas. Entre las mayores subidas figura Giacosa Barolo Falletto Vigna Le Rocche Riserva 2016, con un alza del 31,7%. Le siguen Conterno Monfortino 2019, que avanzó un 19,4%; Soldera 2020, con un 18,7%; y Solaia 2021, con un 14,1%. Son repuntes muy por encima de los índices generales y refuerzan la idea de que la demanda se está concentrando en referencias escasas y con fuerte reconocimiento entre compradores y coleccionistas.
Los datos de Liv-ex tienen interés porque ofrecen una señal sobre el comportamiento del mercado secundario del vino premium, un segmento que suele moverse con dinámicas distintas a las del consumo general. En este caso, las cifras apuntan a una fase de estabilización después del ajuste sufrido por los vinos de inversión, al tiempo que reflejan un desplazamiento del liderazgo desde Burdeos hacia Italia y Champagne.
Esa lectura, no obstante, tiene límites claros. Los índices recogen una parte pequeña del universo del vino: etiquetas escasas, negociadas entre operadores y coleccionistas en el mercado secundario. No miden las ventas directas de las bodegas, ni el consumo general, ni permiten trasladar de forma automática estos movimientos a la rentabilidad neta del comprador, ya que quedan fuera factores como las comisiones y los costes de almacenamiento.
Aun con esas cautelas, la evolución hasta septiembre confirma un cambio relevante dentro de este nicho. Los grandes índices vuelven al terreno positivo y las mejores cifras llegan desde Italia y Champagne, mientras Burdeos mantiene un papel más discreto que el que tuvo durante años en la formación de precios del vino de colección.