El 73% de los viticultores encuestados del sur del Ródano ya aplica medidas contra el cambio climático

La poda tardía encabeza las respuestas, seguida del cambio de variedad, la vendimia nocturna y las cubiertas vegetales

miércoles 2 de septiembre de 2026

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El 73% de los viticultores del sur del valle del Ródano que respondieron a una encuesta del Institut Rhodanien afirma haber puesto en marcha al menos una medida de adaptación al cambio climático. El estudio reunió 98 respuestas entre julio de 2025 y febrero de 2026 y 72 productores dijeron aplicar ya algún cambio en el viñedo o en la gestión de la explotación. El 27% restante declaró no haber adoptado ninguna medida.

Los datos proceden de una consulta voluntaria realizada en una de las grandes zonas vitícolas de Francia. Esa base obliga a leer los resultados con cautela, porque no permite trasladarlos de forma automática a todos los productores del sur del Ródano. Aun así, ofrece una imagen precisa de qué prácticas están entrando antes en las explotaciones y con qué frecuencia.

Entre los 72 viticultores que sí aplican soluciones, la medida más extendida es la poda tardía, citada por el 70%. Le siguen la adaptación de la variedad o del portainjerto, con un 64%; la vendimia nocturna o a primera hora de la mañana, también con un 63%; y las cubiertas vegetales permanentes, con otro 63%. Además, el 54% adelanta la fecha de recogida de la uva.

La encuesta también recoge cambios en el manejo de la vegetación y del suelo. El 50% usa abonos verdes y el mismo porcentaje recurre al llamado porte colgante o port retombant, una conducción de la vegetación que el instituto quiere analizar con más detalle para conocer cómo la aplican los viticultores y qué resultados obtienen. Otro 32% aporta más materia orgánica al suelo que antes.

El agua aparece como otro eje de adaptación. La mitad de los productores que ya han tomado medidas riega al menos una parcela. En una zona marcada por episodios de calor y falta de agua, esta cifra da una idea del peso que va ganando el riego, aunque la encuesta no entra en superficies, dotaciones ni inversión por explotación.

Junto a esas prácticas más extendidas, el sondeo identifica otras menos frecuentes. El 24% utiliza bioestimulantes o productos antitranspirantes. El 21% aplica sistemas de protección contra el granizo, en su mayoría mediante cañones antigranizo. Un 20% menciona viñas en vaso y otro 20% prácticas de agroforestería. Los acolchados o mulchs aparecen en el 15% de las respuestas.

En el grupo de soluciones minoritarias figuran las pulverizaciones de arcillas como caolín o talco, con un 10%, para crear una pantalla protectora sobre la viña. La hidrología regenerativa o keyline llega al 7%, el mismo porcentaje que biocarburantes y robótica. La incorporación de biochar al suelo apenas aparece en el 1% de los casos.

El estudio también mira más allá de la parcela y recoge decisiones de empresa. El 39% de los viticultores con medidas en marcha recurre a seguros y otro 39% diversifica su producción. El 28% ha instalado paneles solares, el 14% ha relocalizado parcelas y el 11% aplica criterios de ecodiseño en edificios de la explotación.

Hay, además, prácticas que apenas tienen presencia en la zona. El Institut Rhodanien señala que las redes de protección frente a granizo, heladas o insolación están en gran medida ausentes en el sur del Ródano. Entre las ideas citadas libremente por algunos productores aparecen también el pastoreo, el enherbado total, ajustes en el trabajo del suelo para mejorar la retención de agua, menor peso de la maquinaria, productos biológicos aplicados al terreno, una mayor altura del alambre portador o incluso una reducción de la densidad de plantación.

El instituto añade que varias de esas líneas se están estudiando con más detalle. Entre 2025 y 2027 hay ensayos para combinar distintas palancas vitícolas y enológicas con un objetivo de vino concreto. También se están realizando entrevistas presenciales con viticultores para precisar cómo aplican cubiertas vegetales, viñas en vaso, agroforestería, riego razonado e hidrología regenerativa.

Los resultados difundidos se centran en la adopción de prácticas y en su frecuencia de uso. No incluyen importes de inversión, coste por hectárea, rendimientos ni datos de rentabilidad. El Institut Rhodanien indica además que ha enviado una consulta similar sobre prácticas enológicas a cooperativas y bodegas privadas de la región y que publicará esos datos más adelante.

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