Australia mantiene abierta una ayuda de A$10 millones para ventas directas en bodega

Cada productor puede recibir hasta A$100.000 según sus ventas admisibles en bodega

lunes 5 de octubre de 2026

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Australia mantiene abierto hasta el próximo 23 de octubre el plazo para pedir la octava ronda de las Wine Tourism and Cellar Door Grants, una línea de ayudas dotada con A$10 millones que relaciona el apoyo público con las ventas nacionales realizadas en la propia bodega. El programa, gestionado por Wine Australia, está dirigido a productores de vino y sidra y prevé pagos de hasta A$100.000 por solicitante.

La ayuda no se concede de forma automática por el mero hecho de presentar la solicitud. Wine Australia precisa que el cálculo puede llegar al 29% del precio mayorista teórico de las ventas nacionales admisibles en el punto de venta de la bodega, siempre sin incluir el GST, el impuesto australiano sobre bienes y servicios. Ese precio mayorista teórico es la referencia fiscal que utiliza el sistema australiano para este tipo de operaciones, por lo que el programa no toma como base el importe final abonado por el visitante.

El fondo total para el ejercicio 2025/26 está limitado a A$10 millones. Si la suma de las peticiones aptas supera esa cantidad, todos los pagos aprobados se reducirán de forma proporcional y con el mismo porcentaje para cada beneficiario. Eso implica que el tope de A$100.000 actúa como máximo posible, pero no garantiza que todos los productores que alcancen esa cifra en sus cálculos la cobren íntegra.

El plazo de esta ronda comenzó el 24 de agosto y sigue abierto. Las solicitudes deben presentarse antes de las 17.00 horas ACDT del próximo 23 de octubre a través del portal habilitado por Wine Australia. La entidad recuerda además que cada petición debe incluir una declaración jurada correctamente cumplimentada, pruebas del alquiler, hipoteca o título de propiedad del punto de venta físico donde se realizaron las ventas y la licencia de alcohol válida para el ejercicio correspondiente.

Para poder optar a la ayuda, el solicitante debe ser productor de vino o de sidra, estar registrado a efectos de GST y contar con un ABN activo, el identificador empresarial australiano. También debe haber realizado al menos A$1.207.000 en ventas de vino con derecho a reembolso fiscal durante el ejercicio 2025/26, sin incluir GST, y haber generado ventas nacionales admisibles en bodega por encima de las utilizadas para alcanzar ese umbral.

Wine Australia añade otras condiciones: el productor debe haber pagado el Wine Equalisation Tax en todas las ventas incluidas en la solicitud y haber tenido en propiedad o en alquiler un punto de venta físico en Australia durante ese ejercicio, ya sea de forma directa o a través de una entidad vinculada. Además, necesita una licencia de venta de alcohol válida en el mismo periodo.

La fórmula elegida por Australia sitúa el apoyo público en un tramo muy concreto del negocio: la venta directa realizada en bodega y vinculada a la visita presencial. A diferencia de otras ayudas basadas en inversiones o en obras, esta línea se calcula sobre operaciones ya efectuadas y sobre su valor fiscal de referencia. El objetivo del programa, en palabras de Wine Australia, es respaldar a los productores que aportan valor al atraer visitantes a las regiones vitivinícolas y, con ello, impulsar el enoturismo.

Antes de tramitar la ayuda, Wine Australia recomienda revisar las bases del programa, comprender cómo debe aplicarse el precio mayorista teórico y preparar con antelación la documentación exigida. La entidad también mantiene una sección de preguntas frecuentes sobre el sistema de cálculo y sobre la validez de los justificantes que acompañan a cada expediente.

El esquema también alcanza a la sidra y no separa de antemano qué parte de los A$10 millones irá a cada actividad. Todo el presupuesto anual se reparte entre las solicitudes aprobadas de ambos grupos. Esa ausencia de cupos previos hace que la cuantía final dependa no solo de las ventas admisibles de cada productor, sino también del volumen agregado de peticiones válidas que reciba el programa.

La administración australiana ha sumado además otro cambio fiscal para el sector. Desde el 1 de julio, el límite del reembolso del Wine Equalisation Tax pasó de A$350.000 a A$400.000 por productor apto. Son A$50.000 más, lo que equivale a una subida del 14,3%. Con ese ajuste, el sistema australiano combina el apoyo fiscal ordinario con las ayudas ligadas a la venta directa en bodega.

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