Bodegas Emilio Moro lanza una edición especial de La Felisa en homenaje a Felisa Espinosa

La nueva imagen del vino recoge una interpretación artística de la madre de Javier Moro

jueves 24 de septiembre de 2026

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Bodegas Emilio Moro presentó este jueves, 24 de septiembre, en Madrid una edición especial de La Felisa 2024, su vino ecológico y sin sulfitos añadidos, con un nuevo estuche ilustrado por la artista María Muñoz de Fernando. La bodega vincula el lanzamiento a un homenaje a Felisa Espinosa, madre de Javier Moro y figura de referencia en la historia familiar que dio origen al proyecto vitivinícola de Pesquera de Duero.

La presentación se celebró en el Hotel Montera Madrid, en un encuentro con profesionales del sector y medios de comunicación. La novedad principal de esta añada está en la imagen del vino, que incorpora una interpretación artística de Felisa Espinosa realizada por María Muñoz de Fernando, una creadora que, además de mantener relación con la familia, llegó a conocer personalmente a la mujer que da nombre a la etiqueta.

Héctor Medina Moro, director de Marketing y miembro de la cuarta generación, señaló que la elección de la artista respondió tanto a la valoración de su trabajo como a ese vínculo personal. A juicio de la familia, esa cercanía permitía trasladar mejor la manera de ser de Felisa Espinosa, sin limitarse a una recreación basada solo en fotografías o recuerdos ajenos.

La bodega sitúa esta edición como una forma de conservar la memoria de una mujer que participó en la construcción del proyecto familiar y que sigue muy presente en su relato corporativo. Javier Moro, presidente de Bodegas Emilio Moro e hijo de Felisa Espinosa, afirmó durante el acto que La Felisa representa mucho más que una referencia del catálogo, porque detrás del nombre está una de las personas más importantes para la familia. En la misma línea, Patricia Sánchez Moro, directora general y también integrante de la cuarta generación, sostuvo que esta añada permite volver a celebrar su figura desde una idea de alegría compartida.

La artista explicó que el trabajo tenía un componente personal, ya que no partía de una persona desconocida. Su intención, según trasladó durante la presentación, era llevar al diseño el carácter de Felisa y una personalidad cercana, reconocible para quienes convivieron con ella. El resultado se ha aplicado al nuevo estuche cilíndrico del vino, concebido como una edición especial para la añada 2024.

Más allá del homenaje familiar, la bodega relaciona el lanzamiento con un reconocimiento a muchas mujeres de la generación de Felisa Espinosa, cuyo papel fue central en el trabajo diario, el cuidado de las familias y la continuidad de negocios rurales y agrícolas. Esa lectura amplía el sentido de la etiqueta y la conecta con un perfil de mujer que, sin ocupar siempre la primera línea pública, sostuvo buena parte de la vida económica y doméstica en muchos entornos vitivinícolas.

En el plano técnico, La Felisa 2024 mantiene el perfil con el que fue concebido: un tinto ecológico, sin sulfitos añadidos y con una elaboración orientada a intervenir lo menos posible en bodega. La empresa lo presenta como un vino pensado para un consumo cotidiano ligado a la mesa, a reuniones informales y a momentos de disfrute sin un protocolo rígido.

La añada incorpora además un cambio en el envase. La botella pasa de 794 a 520 gramos, lo que supone una reducción del 34,5% de su peso. La bodega señala que esta modificación rebaja la cantidad de vidrio utilizada y reduce el impacto asociado al transporte. En términos prácticos, son 274 gramos menos por botella, una variación que tiene efecto tanto en el embalaje como en la logística.

Bodegas Emilio Moro también informa de que La Felisa 2024 ha obtenido 94 puntos en Vinous. La publicación describe aromas de pimienta blanca, especias suaves y mora madura, junto con frescura, intensidad frutal y una textura delicada. El precio de venta recomendado es de 30,75 euros.

La compañía, dirigida por la tercera y la cuarta generación de la familia Moro, tiene su origen en Pesquera de Duero y sitúa sus raíces en 1891. Cuenta con unas 375 hectáreas de viñedo propio y desarrolla desde 2016 un proyecto en El Bierzo, donde trabaja con 60 hectáreas para la elaboración de vinos blancos de godello. Dentro de su gama, La Felisa ocupa un lugar propio por su perfil ecológico, la ausencia de sulfitos añadidos y el vínculo directo con la historia familiar que la bodega ha querido reforzar en esta nueva edición.

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