La ciudad de Nueva York lanza una polémica campaña de publicidad

La campaña municipal vincula de manera directa el consumo con al menos siete tipos de cáncer

Miércoles 06 de Mayo de 2026

La ciudad de Nueva York ha lanzado una polémica campaña de salud pública para avisar sobre la relación entre el consumo de alcohol y varios tipos de cáncer. La iniciativa, impulsada por el Departamento de Salud municipal, se difundirá durante todo mayo en el metro, en redes sociales, en bares, en espacios públicos, en la radio y en distintas publicaciones.

Según la información difundida por el departamento, el objetivo es que los residentes conozcan mejor los riesgos asociados al alcohol y puedan tomar decisiones informadas. El mensaje central de la campaña es que no existe una cantidad segura o recomendada de alcohol y que beber menos puede reducir el riesgo de desarrollar al menos siete tipos de cáncer, entre ellos los de mama, colon y recto, esófago, laringe, hígado, boca y garganta.

El comisionado de Salud de Nueva York, Alister Martin, afirmó que la campaña busca llevar ese mensaje a distintos puntos de la ciudad para que llegue a más personas. En sus declaraciones, insistió en que conocer estos datos permite a cada persona decidir con más información sobre su consumo.

La concejala Lynn Schulman, presidenta de la comisión municipal de Salud, también respaldó la iniciativa y señaló que los ciudadanos tienen derecho a recibir información clara sobre los riesgos para la salud. Añadió que durante mucho tiempo esa relación no ha sido comprendida con suficiente amplitud y que la campaña puede ayudar a que más personas accedan a datos basados en evidencias.

La senadora estatal Nathalia Fernandez fue más allá y vinculó el problema con la necesidad de más recursos para prevención y tratamiento. Propuso una nueva tasa sobre el alcohol para financiar programas de prevención, educación y recuperación. A su juicio, el consumo excesivo sigue muy normalizado pese a sus efectos sobre la salud.

La campaña forma parte del programa HealthyNYC, con el que la ciudad quiere aumentar la esperanza de vida de sus habitantes. Entre sus objetivos figura reducir 20% las muertes por cáncer antes de 2030.

La iniciativa ha reabierto el debate sobre el consumo moderado de alcohol, especialmente del vino en las comidas. Mientras algunos sectores defienden que un consumo responsable puede formar parte de un estilo de vida saludable, otros insisten en reducir al máximo su ingesta por los riesgos documentados para la salud. Nueva York se suma así a las ciudades que han optado por mensajes directos sobre los efectos del alcohol en la población.