Francia defenderá el título mundial de cata a ciegas con una alineación íntegramente femenina
El campeonato reunirá en Aviñón y Châteauneuf-du-Pape a más de 40 equipos de los cinco continentes
martes 6 de octubre de 2026

La edición de 2026 del World Tasting Championship se celebrará entre Aviñón y Châteauneuf-du-Pape, con un formato de dos días en el que participarán más de 40 equipos procedentes de los cinco continentes. El torneo reúne a más de 200 catadores que optarán a uno de los títulos más reconocidos de la cata a ciegas.
La prueba mantiene una mecánica sencilla en su planteamiento y muy exigente en su ejecución. Cada equipo deberá catar 12 vinos sin conocer su identidad y, a partir de ahí, precisar en la medida de lo posible la variedad de uva, el origen geográfico, la denominación y la añada de cada muestra. El margen de error es mínimo y el resultado depende de la memoria sensorial, la cultura vinícola y la capacidad de análisis de los participantes.
La organización presenta el campeonato como una cita para especialistas que requiere preparación durante todo el año. Los equipos trabajan sus referencias aromáticas, afinan su método y entrenan la lectura de estilos, orígenes y cosechas para llegar en las mejores condiciones a una prueba en la que cada detalle cuenta.
Además de la competición, la cita tendrá un programa paralelo centrado en el viñedo de Châteauneuf-du-Pape, una de las zonas vitivinícolas más conocidas de Francia. Están previstas reuniones con viticultores, catas, visitas a bodegas, clases magistrales y encuentros con algunos de los mejores catadores internacionales.
Las pruebas y los actos vinculados al campeonato se repartirán entre los viñedos de Châteauneuf-du-Pape y el Palacio de los Papas de Aviñón. Este monumento, inscrito en la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, fue residencia pontificia en el siglo XIV y servirá también como escenario de la cena de gala que cerrará el fin de semana.
Francia acudirá como vigente campeona del mundo, después de recuperar el trofeo el pasado año. La selección francesa ha optado en esta ocasión por una alineación íntegramente femenina, una decisión inédita en su trayectoria en el campeonato.
Entre las integrantes figura Candy Sangare, antigua azafata reconvertida al sector del vino. La catadora ha completado formación con certificaciones WSET y EVS y ya cuenta con el título de campeona de Francia de cata a ciegas. En el Mundial estará acompañada por las sumilleres Pauline Monclus y Camille Guilbaud.
Con ese equipo, Francia será una de las delegaciones que concentrará parte de la atención en una edición que combina competición, patrimonio y vino en dos enclaves de gran peso para la cultura vinícola francesa.