Emmanuel Viollet, director de VINITECH – SIFEL: “Vinitech-Sifel es un lugar donde una bodega familiar, una cooperativa o una gran empresa puede encontrar soluciones adaptadas a su realidad”
Vinitech-Sifel reúne en Burdeos las tecnologías que están cambiando la viticultura
viernes 2 de octubre de 2026

Visibilidad, diversificación, innovación y captación de nuevos mercados son ejes centrales de la 25ª edición de Vinitech-Sifel, que se celebra del 1 al 3 de diciembre en el Parc des Expositions de Burdeos, con 700 expositores de 24 países, 40.000 profesionales y unas 70 conferencias previstas.
La participación en esta feria se configura como una cita imprescindible para la cadena de valor de la viticultura que ha evolucionado con el propio sector. En un momento de profundos cambios y retos de futuro, la cita cuenta con con ponencias y espacios de intercambio adaptados para dar respuesta a todas las necesidades de las empresas del sector, ofreciendo apoyo y asesoramiento para convertir su participación en Vinitech-Sifel en un verdadero motor de desarrollo y retorno de la inversión. De todo ello hablamos con su director, Emmanuel Viollet sobre la evolución de esta cita, sus novedades y por qué los viticultores españoles no deben faltar a su cita en Burdeos.
El lema de este año invita a "inspirarse, innovar y actuar", ¿cómo ha evolucionado la feria en estos años y qué ofrece Vinitech-Sifel 2026 a los profesionales para que puedan estar mejor preparados para los nuevos retos?
En 25 ediciones, Vinitech-Sifel ha evolucionado al mismo ritmo que el sector. La feria ya no es únicamente un lugar donde descubrir maquinaria, equipamiento o nuevas tecnologías: se ha convertido en un espacio de reflexión, intercambio y construcción de soluciones para afrontar las transformaciones que vive la viticultura. En 2026, queremos precisamente acompañar a los profesionales en ese proceso, poniendo en relación la innovación, la experiencia de los productores y las necesidades concretas de las empresas. El visitante encontrará una oferta tecnológica muy amplia, pero también conferencias, demostraciones, espacios de intercambio y contenidos dedicados a cuestiones estratégicas como la adaptación al cambio climático, la agroecología, la evolución de los mercados, la diversificación o las nuevas expectativas de los consumidores. La idea de "inspirarse, innovar y actuar" resume bien esta voluntad: primero comprender las transformaciones, después identificar las soluciones y, finalmente, pasar a la acción.
El cambio climático es ya un eje estructural del encuentro, ¿qué respuestas concretas para el viñedo podrá ver un visitante en el salón?
La adaptación al cambio climático ya no es una cuestión del futuro, sino una realidad a la que los viticultores deben responder hoy. Por eso hemos querido abordar estas cuestiones desde una perspectiva muy práctica. En Vinitech-Sifel se podrán descubrir soluciones relacionadas con la gestión y optimización del agua, la protección de la viña frente a episodios climáticos extremos, la mecanización y la automatización de determinadas tareas, así como herramientas de observación y de toma de decisiones que permiten intervenir de una manera más precisa. Pero también queremos poner en valor las respuestas agronómicas: la elección del material vegetal, las prácticas de manejo del suelo, la biodiversidad, la cobertura vegetal o la adaptación de los sistemas de producción. No existe una solución única frente al cambio climático; la respuesta pasa por combinar diferentes palancas en función de cada territorio y de cada explotación.
Los vinos desalcoholizados y de bajo grado ganan espacio, ¿qué implica esta tendencia para las bodegas, en su comercialización y cómo se está notando en la búsqueda de nuevos nichos de mercado por parte de las bodegas?
La evolución hacia vinos de menor graduación y productos desalcoholizados refleja una transformación de los hábitos de consumo. Para las bodegas, esto abre nuevas oportunidades, pero también plantea nuevos retos técnicos y comerciales. Desde el viñedo, puede llevar a reconsiderar determinados criterios de elección y madurez de la uva, buscando un equilibrio entre madurez aromática y grado alcohólico. Después, en bodega, la desalcoholización requiere tecnologías y conocimientos específicos para preservar el perfil sensorial y la calidad del producto. Pero la cuestión va más allá de la tecnología. Las bodegas están explorando nuevas ocasiones de consumo y nuevos perfiles de consumidores. Vinitech-Sifel quiere acompañar esta diversificación mostrando soluciones y experiencias que permitan a los profesionales comprender hacia dónde evolucionan los mercados y valorar nuevas oportunidades de desarrollo.
La innovación está en el ADN de Vinitech, de hecho los Trophées de l'Innovation ya han premiado 30 innovaciones este año. ¿Qué tendencia tecnológica ha detectado el jurado en las candidaturas vitivinícolas? ¿La innovación está solo al alcance de grandes empresas vitivinícolas?
Una de las tendencias más claras es la búsqueda de una mayor precisión y eficiencia. Encontramos cada vez más soluciones destinadas a utilizar mejor los recursos, reducir los impactos, mejorar la calidad del trabajo y ayudar al profesional a tomar decisiones más informadas. También observamos una mayor integración entre diferentes tecnologías: sensores, datos, automatización, robótica o herramientas de asistencia a la decisión. La innovación ya no consiste necesariamente en una máquina completamente nueva; puede estar en la manera de combinar tecnologías existentes para responder mejor a una necesidad concreta. Y no, la innovación no está reservada a las grandes empresas. Al contrario, muchas innovaciones responden precisamente a las necesidades de explotaciones de diferentes tamaños. Para nosotros es importante que Vinitech-Sifel sea un lugar donde una bodega familiar, una cooperativa o una gran empresa puedan encontrar soluciones adaptadas a su realidad y a sus posibilidades de inversión.
El impacto de la IA está en nuestro día a día, igual que la robótica, ¿veremos algún ejemplo o contenidos relacionado con la inteligencia artificial?
Sí. La inteligencia artificial estará presente a través de diferentes aplicaciones y contenidos. Lo interesante, desde nuestro punto de vista, no es presentar la IA como una tecnología en sí misma, sino preguntarnos qué puede aportar realmente al viticultor y a la bodega. Puede ayudar, por ejemplo, en el análisis de datos, la observación de parcelas, la detección de determinadas situaciones, la optimización de intervenciones o la asistencia en la toma de decisiones. En combinación con sensores, imágenes, robótica o herramientas digitales, puede contribuir a una viticultura cada vez más precisa. Pero también debemos mantener una mirada crítica: la tecnología tiene sentido cuando responde a una necesidad concreta y aporta un beneficio real a la explotación.

El Sommet de l'Agroécologie es una de las novedades de esta edición, ¿qué espera que salga de él en términos prácticos para el viticultor?
Nuestro objetivo es que el Sommet de l'Agroécologie no sea únicamente un espacio de reflexión, sino un lugar donde se puedan confrontar experiencias y soluciones concretas. La agroecología plantea una transformación profunda de los sistemas de producción, pero debe ser compatible con las realidades económicas y técnicas de las explotaciones. Queremos precisamente abordar esta cuestión desde diferentes perspectivas: suelo, biodiversidad, agua, material vegetal, prácticas agronómicas y resiliencia de los sistemas. Esperamos que el viticultor pueda salir del Sommet con nuevas referencias, ejemplos concretos y, sobre todo, ideas que pueda trasladar a su propia explotación. El intercambio entre investigadores, técnicos, productores y empresas será fundamental para conseguirlo.
En cuanto a la comercialización, ¿con qué herramientas cuenta la feria para que una bodega obtenga el máximo aprovechamiento de su participación?
Una feria profesional debe generar negocio y relaciones duraderas. Por eso trabajamos para que la participación no se limite a una visita a los stands, sino que permita preparar y optimizar los encuentros. La diversidad de expositores facilita la identificación de proveedores y soluciones, mientras que los diferentes espacios de intercambio y las actividades del salón permiten conocer mejor las tendencias del mercado. Además, para los profesionales con proyectos concretos, el programa Hosted Buyers permite establecer contactos más específicos con expositores en función de sus necesidades. La idea es facilitar encuentros relevantes y contribuir a que el tiempo dedicado a la feria tenga un verdadero valor para cada visitante.
España es uno de los mayores viñedos del mundo y un mercado clave, ¿Qué soluciones expuestas o temáticas cree que encajan especialmente bien con las particularidades del viñedo español?
España presenta una enorme diversidad de territorios y condiciones climáticas, pero comparte con muchas regiones francesas determinados retos: disponibilidad de agua, episodios de calor, adaptación de las prácticas de cultivo y necesidad de ganar eficiencia. Por ello, las soluciones relacionadas con la gestión del agua, la adaptación al estrés térmico, la mecanización, la precisión en las intervenciones y la gestión de los suelos pueden resultar especialmente relevantes. También las herramientas digitales y de observación pueden ayudar a adaptar las decisiones a una gran diversidad de parcelas y condiciones. Más allá de las tecnologías concretas, creo que uno de los principales intereses de Vinitech-Sifel para los profesionales españoles es precisamente poder comparar experiencias de diferentes regiones vitivinícolas y descubrir cómo otros territorios están abordando problemas similares.
¿Qué le diría a un viticultor o a una bodega español que dude en cruzar la frontera para visitar Vinitech-Sifel?
Le diría que Vinitech-Sifel es una oportunidad para concentrar, en unos días y en un mismo lugar, una gran parte de las soluciones, tecnologías y conocimientos que están transformando el sector. Pero también que venir a Burdeos significa encontrarse con profesionales de diferentes países y territorios. Esa dimensión internacional es especialmente importante en un momento en el que los retos de la viticultura son cada vez más compartidos. Para un profesional español, la visita puede ser una forma de descubrir nuevas soluciones, intercambiar experiencias y establecer contactos que difícilmente podría reunir en un único desplazamiento.
Después de 25 ediciones, ¿cómo imagina la viticultura que se retratará en el Vinitech-Sifel de dentro de diez años?
Es difícil anticipar exactamente cómo será la viticultura dentro de diez años, pero probablemente veremos explotaciones más conectadas, más precisas y mejor adaptadas a su entorno. La tecnología tendrá seguramente un papel cada vez mayor, pero no sustituirá el conocimiento del viticultor: lo complementará. También veremos una mayor diversidad de modelos de producción y de productos, impulsada por la evolución climática, las expectativas de los consumidores y las transformaciones económicas. Lo que sí podemos imaginar es que Vinitech-Sifel seguirá siendo un reflejo de estas transformaciones. Si dentro de diez años seguimos ofreciendo un lugar donde los profesionales puedan descubrir, debatir, comparar soluciones y proyectarse hacia el futuro, habremos cumplido nuestro papel.