Rusia prepara un fuerte arancel a destilados y cervezas importadas desde países “no amistosos”
La medida endurece el acceso de marcas occidentales en un mercado ruso ya en retroceso
miércoles 30 de septiembre de 2026

Rusia estudia elevar a partir del próximo 1 de enero de 2027 los aranceles a la importación de cerveza y bebidas espirituosas procedentes de los llamados países “no amistosos” hasta 5 euros por litro. Reuters informó de esa propuesta este martes, 29 de septiembre, tras acceder a los materiales preparados para el proyecto de presupuesto ruso de 2027 a 2029.
En el caso de la cerveza, la subida sería superior al triple sobre el nivel actual. El arancel pasaría de 1,5 euros por litro a 5 euros por litro. Moscú ya había endurecido esa tasa en varias fases: en enero de 2025 la llevó a 1 euro por litro, frente a los 0,1 euros anteriores, y en septiembre de 2025 volvió a elevarla hasta 1,5 euros.
Para las bebidas espirituosas importadas desde esos mismos países, la tarifa vigente es del 20% del valor declarado, con un mínimo de 3 euros por litro. Esta primavera, las autoridades rusas ya habían estudiado elevar ese mínimo a 5 euros desde el 1 de mayo de 2026, pero esa decisión no llegó a aplicarse. En aquel momento, operadores del mercado señalaban que la medida buscaba apoyar la demanda de coñac y whisky producidos en Rusia.
La documentación revisada por Reuters recoge además una previsión de ingresos para el Estado ruso. Si el alza de los aranceles sobre bebidas espirituosas entra en vigor el próximo 1 de enero de 2027, el presupuesto podría ingresar 10.000 millones de rublos adicionales al año entre 2027 y 2029. Esos mismos papeles apuntan también a una subida de los impuestos especiales sobre alcohol y tabaco del 6,5% en 2027.
La iniciativa afecta a un mercado que ya muestra una leve contracción. Según datos de Nielsen citados por Reuters, el mercado ruso de bebidas alcohólicas cayó un 1,2% en los doce meses cerrados en abril de 2026. La cerveza concentra el 85,2% de las ventas en volumen, mientras que las bebidas espirituosas y el vodka representan el 11,2%.
Ese reparto ayuda a medir el alcance de la propuesta. Aunque la cerveza importada tiene una presencia limitada en Rusia, con una cuota del 3,1% en el primer trimestre, una subida del arancel hasta 5 euros por litro encarecería de forma inmediata la entrada del producto y podría reducir aún más su espacio comercial. Para exportadores europeos y otros proveedores de mercados afectados, eso puede traducirse en menos margen, revisiones de precio y cambios en la logística.
Rusia utiliza la etiqueta de países “no amistosos” para referirse a la mayoría de Estados occidentales. En ese grupo se concentran buena parte de las marcas extranjeras de cerveza y destilados que aún llegan al mercado ruso. Por eso, el cambio no solo tiene un efecto fiscal, sino también comercial: refuerza la protección del producto local y eleva la barrera de acceso para referencias importadas.
Las subidas anteriores ya alteraron parte de las rutas de suministro. Medios ucranianos que recogen información del mercado ruso señalan que algunos proveedores desviaron envíos a través de Bielorrusia y Kazajistán para reducir el coste de entrada. Si Moscú aprueba el nuevo nivel arancelario, esa vía podría volver a ganar peso entre quienes intenten mantener ventas en Rusia.