Lunes 08 de Junio de 2026
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Enrique Valero, director general de Abadía Retuerta, participó el pasado 4 de junio, en Zaragoza en la primera edición de los Encuentros de Excelencia e Inspiración, una cita que reunió a representantes del ámbito empresarial, turístico y vitivinícola para analizar las oportunidades de los territorios ligados al vino.
El encuentro se celebró en el Hotel Palafox dentro de la Feria de la Garnacha de Zaragoza y contó con la apertura institucional de José Francisco García López, gerente de Turismo de Zaragoza. La jornada situó a la capital aragonesa como espacio de debate sobre liderazgo, innovación y desarrollo económico sostenible.
Uno de los ejes del programa fue la conversación entre Valero y Germán Jiménez Mayordomo, director de Nuevos Verticales Editoriales de El Español. Durante ese diálogo, el responsable de Abadía Retuerta expuso la evolución del proyecto como ejemplo de recuperación de patrimonio histórico y de su transformación en una propuesta vinculada al enoturismo y a la hospitalidad de alta gama.
Valero explicó que un antiguo monasterio del siglo XII se ha convertido en un destino experiencial con capacidad para generar actividad económica, atraer viajeros e impulsar el desarrollo del entorno rural. A su juicio, la base del modelo está en integrar patrimonio, vino, gastronomía, arte, bienestar y hospitalidad bajo una misma visión.
Durante su intervención, el directivo defendió una idea central sobre el papel del sector. “El futuro del turismo pasa por generar un impacto positivo en el territorio”, afirmó. En la misma línea, sostuvo que “la excelencia turística no beneficia únicamente al proyecto que la impulsa, sino que repercute positivamente en todo el ecosistema local”.
La conversación abordó también la evolución del turismo de lujo, la construcción de marcas con propósito y la demanda de experiencias auténticas por parte de los viajeros. Valero señaló que la diferenciación ya no depende solo de la calidad del producto, sino de la capacidad de crear experiencias memorables. “Hoy ya no basta con ofrecer calidad. La verdadera diferencia está en generar emoción, vínculo y recuerdo. Como decimos siempre en Abadía Retuerta: menos fermentaciones y más emociones”, aseguró.
El director general de Abadía Retuerta incidió además en la necesidad de dar una nueva vida al patrimonio histórico desde una mirada actual. “Un legado vivo no se conserva; se activa. Dándole uso, relato, emoción y relevancia para quien lo visita. La historia no es el final del proyecto, sino el punto de partida de todo lo que hacemos”, señaló.
La jornada contó también con la participación de Enrique Larumbe, presidente ejecutivo de Eurogap, y de Aitziber Larumbe, socia directiva de la firma. Ambos aportaron su visión sobre innovación empresarial, posicionamiento estratégico y construcción de marca en entornos de elevada incertidumbre.
Enrique Larumbe defendió la singularidad como factor de diferenciación en el mercado turístico y en el del vino. “Hoy, tanto en el ámbito turístico como en el mercado del vino, el éxito no depende de ser el mejor, sino de ser único”, afirmó. También apostó por construir propuestas de valor apoyadas en una identidad propia y difícil de replicar.
Por su parte, Aitziber Larumbe puso el foco en el papel de las personas dentro de los procesos de transformación. “La excelencia empresarial empieza siempre dentro. En líderes capaces de mirar el legado no como una carga, sino como una plataforma para innovar”, explicó.
Los representantes de Eurogap compartieron experiencias desarrolladas en proyectos de transformación territorial y posicionamiento estratégico. Según defendieron, las marcas más sólidas son las que demuestran con hechos lo que representan. “La marca no se promete, la marca se prueba. Y solo se consolida cuando existe coherencia entre el relato, la experiencia y las personas que la hacen posible”, concluyeron.
La aportación de Eurogap complementó la exposición de Abadía Retuerta con una visión práctica sobre cómo convertir el patrimonio, la identidad territorial y la estrategia empresarial en herramientas capaces de generar crecimiento económico, reputación y valor social a largo plazo.
El encuentro terminó con un coloquio abierto entre los asistentes y una degustación de vinos, un cierre que facilitó el intercambio de experiencias entre profesionales de los sectores turístico y vitivinícola.
Abadía Retuerta está ubicada en el valle del Duero, a menos de dos horas en coche de Madrid. La compañía informa de que el proyecto se asienta en una abadía del siglo XII y ocupa una finca de 700 hectáreas, de las que 192 están dedicadas al viñedo. El establecimiento dispone de más de 8.000 metros cuadrados y 30 habitaciones.
La empresa añade que su propuesta combina vino, gastronomía, naturaleza, arte y bienestar. También señala que ha recibido 3 Llaves Michelin y que cuenta con la certificación Green Globe. En el ámbito del enoturismo, Abadía Retuerta asegura que ocupa la octava posición en el ranking The World’s Best Vineyards 2024 y que su bodega figura entre los 10 mejores destinos enoturísticos del mundo.
En la información difundida por la compañía, Abadía Retuerta se presenta además como empresa B Corp y recuerda que su Denominación de Origen Protegida propia fue reconocida en 2022. La firma sostiene que su modelo busca unir legado histórico, actividad vitivinícola y hospitalidad para convertir el patrimonio en un motor de actividad en el medio rural.
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