Rusia plantea un fuerte arancel a las bebidas alcohólicas de países inamistosos
La medida sigue en debate en la Duma con impacto directo sobre las marcas extranjeras
sábado 17 de octubre de 2026
Rusia estudia un fuerte aumento de los aranceles a la cerveza y a las bebidas espirituosas procedentes de los países que Moscú califica de «inamistosos». El Ministerio de Finanzas plantea elevar esa tasa hasta 5 euros por litro, equivalente a 500 euros por hectolitro, dentro del debate sobre las líneas básicas del proyecto de presupuesto federal para 2027-2029.
La propuesta trascendió este viernes, 16 de octubre. Según informó la agencia Interfax el 29 de septiembre, la medida todavía no ha sido aprobada y forma parte de la discusión abierta en la Duma sobre el futuro marco presupuestario. En la práctica, el nuevo arancel se aplicaría a casi todos los países que no pertenecen a la Unión Económica Euroasiática, integrada por cinco repúblicas postsoviéticas.
La cifra planteada da una idea del alcance de la iniciativa. En cerveza, 5 euros por litro suponen 1,65 euros por un envase de 33 centilitros y 2,50 euros por una botella de medio litro, antes de sumar otros impuestos y los márgenes comerciales. En el caso de los destilados, el efecto por unidad dependería del formato de venta, pero el recargo también sería alto.
La medida puede tener consecuencias directas para el negocio de bebidas. Si sale adelante, podría encarecer de forma notable la entrada en Rusia de cervezas y licores importados desde Europa y desde otros mercados fuera del bloque euroasiático. Eso puede limitar las exportaciones a ese país y obligar a revisar precios, surtido y márgenes de los proveedores que todavía operan allí.
También puede alterar el reparto del mercado ruso entre producto importado y oferta procedente de países exentos del nuevo arancel. En el comercio de cerveza, donde el hectolitro es una referencia habitual para calcular volúmenes y fiscalidad, una tasa de 500 euros por hectolitro introduce una barrera muy alta para muchas marcas de importación.
El Gobierno ruso utiliza la expresión «países inamistosos» para agrupar a Estados ajenos a su órbita económica y política. Con el esquema planteado por el Ministerio de Finanzas, la excepción principal quedaría en manos de la Unión Económica Euroasiática, de modo que la presión recaería sobre proveedores de fuera de ese espacio.
Por ahora, la subida sigue en fase de propuesta y depende de las decisiones que adopten las autoridades rusas durante la tramitación del presupuesto para 2027-2029. Mientras no se apruebe el texto definitivo, el arancel de 5 euros por litro sigue siendo una opción sobre la mesa y no una norma en vigor.