Catas verticales y concursos marcan la jornada del Salón Gourmets

Remírez de Ganuza y Cepa 21 reúnen a profesionales en una tarde centrada en el vino

Martes 14 de Abril de 2026

La segunda jornada de la 39ª edición de Salón Gourmets ha concentrado este martes buena parte de su actividad en el vino, pero también ha dejado espacio para concursos de ostras y carbonara, además de la celebración del Día de Canarias. La feria, que se presenta como la cita líder mundial de alimentos y bebidas de calidad, ha reunido a profesionales y visitantes en Ifema Madrid en una tarde marcada por propuestas muy distintas entre sí, aunque unidas por la gastronomía y el producto.

En el 18º Campeonato de España de Abridores de Ostras - Écailleurs / Sorlut / Grupo Gourmets, Mohamed El Harouat, del Mercado de San Miguel, en Madrid, se ha proclamado Mejor Abridor de Ostras de España 2026. El concursante ha abierto 40 ostras en 5:13 minutos y ha recibido un premio de 600 euros. Tras él han quedado Adrián Plazas, del Mercado del Olivar, en Palma de Mallorca, con 5:18, y Ferran Sentí, de El Abridor de Ostras, en Barcelona, con 6:57.

El certamen ha reunido a abridores profesionales que ejercen su actividad en España y ha valorado la técnica de apertura, la limpieza, la rapidez, la habilidad y la presentación. El jurado ha penalizado la presencia de nácar y la rotura total o parcial. Entre sus miembros han figurado Daniel Sorlut, presidente del jurado; Alberto Tabernero, profesor de la Escuela de Hostelería de Madrid; Ana Lorente, de Librería A Punto; Luis Cepeda, de Gastronomicom; Fernando Martínez, director general de Eypasa; Ramón Ramírez, del restaurante El Invernadero de los Peñotes; Rubén Benarroch, CEO de Solo Foodies; Juan Pozuelo, jurado técnico, y Carlos Alba, jurado de honor.

La primera edición del Carbonara Challenge by Rummo también ha tenido protagonismo en la jornada. Fernando Calle Izquierdo, del Hotel Valles de Gredos, en Talayuela, Cáceres, se ha proclamado chef con la mejor carbonara del país. El concurso ha puesto a prueba a seis finalistas con la variedad Mezzi Rigatoni como ingrediente principal y ha valorado la técnica, la textura y el sabor. El jurado ha estado formado por Marco Barisoni, export manager de Rummo; Amanda Biasi, marketing manager de Rummo; Andrea Tumbarello, chef de Don Giovanni; Domenico Vildacci, chef ejecutivo de Deessa, y Fruela Zubizarreta, redactor de gastronomía de Vanitatis.

En esta prueba, los participantes han trabajado dentro de los límites de la receta tradicional. Fernando Calle ha señalado que los jueces han valorado especialmente la técnica y ha dicho que se siente encantado por haber recibido el premio. La marca Rummo, que impulsa el certamen, ha presentado el concurso como un homenaje a uno de los grandes iconos de la cocina italiana, la pasta, y ha recordado su presencia en los mercados de sémola y sin gluten, además de su gama de productos adaptados a distintas necesidades dietéticas, entre ellos pasta integral a base de legumbres y ñoquis.

Canarias también ha celebrado su día grande en Salón Gourmets con un programa que ha acercado a Ifema Madrid la riqueza gastronómica y cultural de las islas. Bajo la marca Volcanic Experience y el ICCA, Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria, el Gobierno de Canarias ha mostrado productos y elaboraciones vinculadas a la tradición y a la cultura canaria, con el suelo volcánico como rasgo diferencial del archipiélago.

La jornada canaria ha arrancado con un recorrido por el potencial del mar de la mano del chef Alberto González Margallo, del restaurante San Sebastián 57, en Tenerife, que ha reivindicado la pesca como eje fundamental del territorio y ha mostrado cómo aprovechar especies menos conocidas en alta cocina. Después, Rubén Cuesta, del restaurante Kamezi, en Lanzarote, ha ofrecido una visión técnica y creativa sobre el aprovechamiento sostenible del entorno marino y ha profundizado en la biodiversidad de las aguas de Lanzarote como recurso gastronómico.

El vino ha tomado el relevo con el taller Canarias: 7 Islas, 7 Vinos, dirigido por el enólogo Manuel A. Capote Pérez. La sesión ha permitido conocer la singularidad del paisaje vitivinícola canario a través de una cata representativa de variedades autóctonas de cada isla, marcadas por su origen volcánico y por unas condiciones extremas de cultivo. Más tarde, la propuesta Ciencia Ficción en Copa, guiada por el sumiller Ferrán Centelles, ha profundizado en los vinos de Lanzarote como expresión de un territorio singular, donde la viticultura se adapta a límites naturales muy marcados.

La jornada ha terminado con Vinos y bombones de Canarias, una experiencia dirigida por Meritxell Falgueras y la pastelera Carmen Capote, que ha unido vino y chocolate a través de productos locales. La actividad ha puesto en diálogo sabores del archipiélago y ha cerrado un programa centrado en la identidad gastronómica de las islas.

Dentro de las actividades para los amantes del vino, las catas verticales han ocupado un lugar central. Estas sesiones permiten seguir la evolución de un mismo vino a lo largo de distintas añadas y se han consolidado como una de las propuestas más atractivas del salón. Este martes, José Ramón Urtasun y Jesús Mendoza han impartido la cata vertical de Trasnocho, uno de los vinos más singulares y exclusivos de Bodegas Remírez de Ganuza, con una producción limitada de alrededor de 7.000 botellas anuales.

Trasnocho cumple 25 años, ya que su primera añada fue 2001 y desde entonces se elabora cada año. El vino mantiene una identidad muy marcada, basada en el origen de la uva y en un sistema de elaboración propio. Se elabora principalmente con tempranillo, acompañado de graciano y una pequeña proporción de pieles de viura y malvasía. En la cata se han analizado siete añadas: 2001, 2005, 2010, 2012, 2016, 2019 y 2021. La organización ha subrayado que era la primera vez que se realizaba esta cata vertical y que será difícil repetirla por la escasez de botellas antiguas.

José Moro, fundador y presidente de Cepa 21, ha presentado por su parte los vinos que están renovando la Ribera del Duero. Durante la cata se han servido tres monovarietales 100% tempranillo: Cepa 21 2022, buque insignia de la bodega; Malabrigo 2022, elegante y envolvente; y Horcajo 2020, el tinto más prémium de la casa. Los tres vinos han mostrado distintas versiones de una misma filosofía, centrada en elaborar tintos más actuales y amables que los clásicos de la denominación, sin renunciar a la calidad, la personalidad y la fuerza del entorno de la Ribera del Duero.

Cepa 21, el proyecto más personal de José Moro, se ha consolidado como un referente nacional por su capacidad para combinar tradición e innovación en una misma línea de trabajo.

Tendencias