La cervecería con pub propio más antigua de Estados Unidos cerrará por la jubilación de sus fundadores

Triple Rock, pionera del pub cervecero en Berkeley, cerrará al no encontrar relevo para la gestión del negocio

lunes 21 de septiembre de 2026

Compártelo

Leído › 212 veces

La cervecería con pub propio más antigua de Estados Unidos cerrará por la jubilación de sus fundadores

Triple Rock Brewery & Alehouse, en Berkeley (California), anunció el pasado 17 de septiembre que prevé cerrar a finales de 2026, con lo que pondrá fin a 40 años de actividad ininterrumpida como la cervecería con pub propio más antigua de Estados Unidos. La empresa atribuye la decisión a la próxima jubilación de sus fundadores, los hermanos John y Reid Martin, y a la falta de relevo al frente del negocio.

El local abrió el 14 de marzo de 1986, cuando John Martin tenía 25 años y Reid Martin, 28. Entonces nació con el nombre de Roaring Rock Brewery y pasó a formar parte del primer grupo de brewpubs que abrió en Estados Unidos tras la Prohibición. La propia empresa sitúa a Triple Rock entre los cinco primeros establecimientos de ese tipo en el país en esa etapa.

En estas cuatro décadas, Triple Rock ha elaborado 5.884 lotes de cerveza, una cifra que equivale a más de 41.000 barriles y a más de 10 millones de pintas. El cierre llega después de una trayectoria larga en el centro de Berkeley, donde el negocio combinó la producción propia con servicio de comida y barra en el mismo espacio, una fórmula que en los años 80 aún era poco conocida para buena parte del público y de las administraciones.

John Martin recordó que, en los primeros años, tenían que explicar muchas veces qué era exactamente un brewpub. También señaló que el Ayuntamiento de Berkeley no entendía bien ese modelo y llegó a plantear que una microcervecería debía situarse en una zona industrial y no en el distrito comercial del centro. Reid Martin añadió que, en aquella época, la cerveza elaborada en pequeños lotes apenas tenía presencia en Estados Unidos y que el mercado estaba dominado por grandes productores industriales.

La empresa prevé seguir abierta al menos hasta que termine el semestre de otoño de la Universidad de California en Berkeley, conocida como Cal. Los fundadores son propietarios del inmueble, situado en el 1920 de Shattuck Avenue, y su intención es ofrecerlo en venta o en alquiler. Triple Rock no ha comunicado una situación de insolvencia y tampoco ha facilitado cifras recientes de producción anual, ingresos, pérdidas, plantilla afectada o precio previsto para el edificio.

John Martin explicó que, tras cuatro décadas, ambos hermanos quieren dedicar menos tiempo a la gestión diaria y recuperar otros planes personales que habían ido aplazando. La compañía sitúa ese cambio de etapa como la razón principal del cierre. En un momento en el que parte de los brewpubs de Estados Unidos registra un consumo más débil y muchos negocios buscan sucesión, el caso de Triple Rock se presenta, según sus propietarios, como una decisión ligada sobre todo a la jubilación.

La influencia de Triple Rock va más allá de sus cifras de producción. Los Martin subrayan que varios cerveceros formados en la casa acabaron fundando o dirigiendo otras empresas del sector en distintos puntos del país. Entre los nombres que citan figuran Shaun O’Sullivan, de 21st Amendment Brewery; Rodger Davis, de Faction Brewing; Christian Kazakoff, de Canyon Club; y Teri Fahrendorf, maestra cervecera en Steelhead Brewing y fundadora de Pink Boots Society. Fahrendorf ha dicho en varias ocasiones que, dentro de la cerveza artesanal estadounidense, apenas hay seis grados de separación entre casi cualquier cervecero y el legado de Triple Rock.

Los propietarios también ponen en valor el trabajo del maestro cervecero Jeff Kimpe, que lleva más de 12 años al frente de la elaboración tras su paso por Pyramid Ales y Drake’s Brewing. Reid Martin afirmó que su capacidad para mantener las tradiciones de la casa y, al mismo tiempo, renovar la oferta de cervezas ha sido una pieza básica en esta etapa.

Triple Rock sostiene además que el negocio no se explica solo por sus fundadores. John Martin afirmó que el proyecto se construyó con varias generaciones de camareros, cocineros, personal de sala, responsables de gestión y trabajadores de apoyo, además del respaldo continuado de la clientela del barrio, de antiguos alumnos y de aficionados a la cerveza artesanal que convirtieron el local en punto de encuentro para primeras citas, reuniones universitarias, celebraciones tras partidos y encuentros después del trabajo.

Hasta el cierre, el establecimiento seguirá operando con normalidad. Los propietarios han confirmado la continuidad de las Thursday Monkey Head Nights y preparan celebraciones con precios de los años 80, además de la recuperación de cervezas de temporada y recetas especiales de su archivo. También han abierto un espacio para que clientes, exempleados y amigos aporten recuerdos y fotografías de estas cuatro décadas de actividad en Berkeley.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 212 veces

Cookies

Utilizamos cookies y otras tecnologías para que el sitio funcione, analizar su uso y ofrecer contenidos externos. Puedes aceptar, rechazar o configurar las cookies opcionales.

Política de cookies