España, principal vendedor de vino en México con una cuota de mercado cercana al 30%

Madrid

Lunes 25 de Agosto de 2014

Compártelo

Leído › 4929 veces

Pese a un consumo aún reducido, se estima que el mercado mexicano gozará de un crecimiento constante a medio y largo plazo gracias a nuevos nichos de mercado enfocados a consumidores más jóvenes, con vinos de una relación calidad-precio accesible a sus posibilidades

El mercado mexicano del vino está en una fase de crecimiento en la que está experimentando profundos cambios, tanto a nivel nacional, como internacional.

Según recoge el último informe del ICEX, la oferta disponible de cara al consumidor final se ha incrementado a través de los diferentes canales de distribución y comercialización, con una fuerte presencia en el mercado de productos importados, frente a una producción todavía moderada de vinos mexicanos.

Actualmente, la producción de vino en México sigue siendo muy inferior al volumen de vino importado, aunque va ganando presencia en el mercado gracias, sobre todo, a su aceptación y consumo por parte del público joven.

Aproximadamente el 70% del vino que se consume en México procede del exterior.

En 2013, a falta de conocer los datos de importación del mes de diciembre, se importaron 51,2 millones de litros, la cifra más alta de la historia (hasta ahora, el techo se había registrado en 2008, con 48 millones de litros).

Del mismo modo, si analizamos las cifras en valor, 2013 ha sido un año record y, por primera vez, las importaciones superaron los 200 millones de dólares.

Con estos datos, el precio medio del vino importado es de 4,04 dólares por litro, un 6,5% inferior al de 2012, cuando se alcanzó el máximo histórico de 4,32 dólares por litro, tras dos años de incrementos sucesivos.

Desde el año 2000, la demanda de vino ha ido creciendo a un ritmo muy importante, lo que se ve reflejado en el crecimiento de las importaciones.

Así, si comparamos las importaciones correspondientes al período enero-noviembre de 2013 con el período enero-noviembre de 2012, las importaciones totales de vino en México crecieron un 21,26% en valor y un 28,20% en volumen.

Sin embargo, a pesar de estos crecimientos, el consumo per cápita en México sigue distando mucho (0,75 litros per cápita, según los expertos) del de países eminentemente productores, como España (20 litros per cápita), Italia o Francia.

Un consumidor más joven y dinámico

Por otro lado, el perfil del consumidor de vino en México ha variado. Ya no sólo está representado por hombres de mediana edad con un perfil socio-económico medio-alto y alto, sino que hay un segmento más joven y dinámico de la población, hacia el que muchas de las casas de vinos han empezado a dirigir algunas de sus etiquetas. Cabe resaltar que en México actualmente hay un número importante de marcas (más de 4.000 etiquetas de las que más de 1.500 son españolas) para el nivel de consumo en el país: se estima que tan solo dos millones y medio de personas consumen vino, de las cuales, la mitad consumirían el 80%.

Este hecho provoca una cierta saturación en el mercado de cara a la introducción de nuevas marcas, si bien es cierto que siguen existiendo nichos de mercado para determinados vinos.

El vino que más se consume es el vino tinto, que representa más de la mitad de las ventas, mientras que otros tipos, como el blanco o el espumoso se quedan en un 14 y 12 por ciento del volumen vendido, respectivamente.

España principal vendedor de vino a México

España es el principal proveedor de vino a México en términos de valor, con una cuota de mercado del 29,2% del total de las importaciones en 2013 (hasta noviembre).

Chile lidera el ranking en importaciones en términos de volumen (litros), después de que los dos últimos años España ocupara ese puesto.

Mientras que en 2013 el volumen de vino importado de España se mantuvo constante, en torno a 13 millones de litros (12,7 hasta noviembre), las importaciones de Chile aumentaron un 45%, alcanzando en 2013 (hasta noviembre) los 16,2 millones de litros.

El vino español goza de gran prestigio, en especial las D.O. Rioja y Ribera del Duero, las más conocidas entre los consumidores. No obstante, en los últimos años ha aumentado el interés por parte de los importadores en trabajar con vinos de otras regiones españolas, lo cual ayuda a la entrada de nuevos vinos en el mercado mexicano.

La forma de entrada en México se realiza de forma tradicional, es decir, a través de un importador/distribuidor local que comercializa el vino entre los puntos de consumo. También existe la posibilidad de exportar directamente a grandes cadenas de autoservicio y tiendas especializadas, aunque dependerá del volumen y rotación del producto existente en sus lineales.

La facturación por la venta de vino es superior en el canal horeca que en el comercio detallista, con porcentajes del 63,6% y 36,4% respectivamente. Sin embargo, en términos de volumen la situación es opuesta: en el canal horeca tan solo se comercializa un tercio del vino total (en litros).

En México, por su parte, el número de importadores es más reducido que en otros países más maduros, por lo que los agentes de la distribución están concentrados y especializados en varias zonas y productos.

Asimismo, a pesar de ser los importadores quienes ejercen de proveedores de vino al canal horeca y gran distribución, muchas grandes superficies y tiendas especializadas y gourmet cada vez importan más directamente de las bodegas.

¿Te gustó el artículo? Compártelo

Leído › 4929 veces

Comenta