WINEMAD refuerza su apuesta por el canal HORECA para llevar más bodegas a la restauración
La feria quiere facilitar acuerdos entre distribuidores, sumilleres y hosteleros para ganar presencia en cartas y puntos de consumo
jueves 15 de octubre de 2026

La organización de WINEMAD anunció este jueves, 15 de octubre, que la edición de 2027 reforzará su trabajo con el canal HORECA, el circuito de hoteles, restaurantes, bares y otros negocios de hostelería donde el vino se vende, se recomienda y se incorpora a la carta. La feria se celebrará en IFEMA Madrid entre el 15 y el 17 de marzo de 2027 y centrará parte de su programación en acercar bodegas y profesionales de la restauración, la hostelería y la distribución.
Según informa WINEMAD, el objetivo es abrir nuevas vías de negocio y facilitar la entrada de referencias en restaurantes, hoteles y otros puntos de consumo. La organización plantea esta línea de trabajo como una forma de favorecer acuerdos entre bodegas, distribuidores, sumilleres y responsables de sala, además de ayudar a renovar y ampliar las cartas de vino.
La feria sitúa esta apuesta en un momento en el que el sector vitivinícola busca adaptarse a nuevos hábitos de consumo y recuperar presencia en los lugares donde el cliente conoce un vino y decide si lo prueba o lo compra. En esa cadena, restaurantes, hoteles, bares, distribuidores, tiendas especializadas y sumilleres cumplen una función comercial, pero también de prescripción. Una recomendación en sala, una cata o un maridaje pueden servir, en palabras de la organización, para que el consumidor conozca una bodega, una variedad de uva o una zona productora.
El calendario también responde a esa prioridad. WINEMAD ha fijado el inicio de la cita para el 15 de marzo de 2027, que cae en lunes, con la intención de facilitar la asistencia de profesionales de la hostelería y la restauración y mejorar su participación en reuniones de negocio y actividades paralelas. La elección de los tres días de feria busca, según la organización, encajar mejor con la agenda de un sector que suele tener una disponibilidad limitada durante la semana laboral.
La programación prevista incluirá catas maridadas, presentaciones de producto, acciones ligadas a variedades autóctonas y denominaciones de origen, propuestas gastronómicas vinculadas al territorio, campañas de promoción e iniciativas relacionadas con el enoturismo. WINEMAD señala que estas actividades estarán dirigidas a público profesional y se diseñarán junto a bodegas, denominaciones de origen, instituciones y comunidades autónomas para ajustarlas a los objetivos de cada participante.
La feria quiere que esos formatos no se limiten a la degustación. La intención, según la organización, es que cada acción sirva también para explicar el proyecto de cada bodega, su origen y el valor del territorio del que procede. Esa orientación da más peso a elementos como la historia del productor, la singularidad de las variedades locales y la relación entre vino y cocina, un aspecto que el sector considera básico para ganar presencia en la restauración.
Otro de los mensajes que traslada WINEMAD es la oportunidad de mostrar la diversidad del vino español ante compradores y prescriptores. Variedades autóctonas, denominaciones de origen, proyectos singulares y propuestas ligadas al enoturismo tendrán espacio en la feria para presentarse ante profesionales de la gastronomía y la hostelería. La organización entiende que esa diversidad puede tener más recorrido comercial cuando se presenta en un entorno donde intervienen la recomendación, la experiencia en sala y la relación directa con el consumidor.
La cita aspira además a reforzar el papel de Madrid como punto de encuentro entre regiones productoras y profesionales nacionales e internacionales. WINEMAD sostiene que la capital ofrece un marco útil para reunir en un mismo espacio a bodegas, distribuidores, sumilleres y operadores de hostelería de distintos mercados, algo que puede favorecer tanto la difusión de nuevas referencias como la entrada de vinos en cartas y canales de venta especializados.
Con este planteamiento, la organización quiere consolidar el canal HORECA como uno de los principales espacios de conexión entre el vino y el cliente final. En esa estrategia, la gastronomía aparece como una vía para dar a conocer bodegas y territorios, impulsar la recomendación profesional y acercar la oferta vitivinícola a formas de consumo más ligadas a la experiencia en restauración.