Reino Unido unifica la franquicia aduanera libre de impuestos para el vino
El vino tranquilo y el espumoso pasan a una sola categoría con un máximo conjunto de 18 litros
martes 20 de octubre de 2026

El Gobierno británico ha unificado la franquicia aduanera libre de impuestos para el vino tranquilo y el vino espumoso que pueden introducir los viajeros en el Reino Unido. La reforma, en vigor desde el 1 de octubre, fue examinada este lunes, 19 de octubre, en la Cámara de los Comunes dentro del reglamento Travellers’ Allowances (Amendment) Order 2026.
La medida cambia la forma en que se agrupan varias bebidas alcohólicas dentro de las franquicias aplicables a quienes llegan al Reino Unido desde el resto del mundo. El secretario financiero del Tesoro y pagador general, James Murray, explicó ante el comité parlamentario que el objetivo es hacer el sistema “más simple, más claro y más coherente” con la reforma de los impuestos sobre el alcohol introducida en 2023.
El cambio más visible para el sector del vino es la desaparición de la separación entre vino tranquilo y vino espumoso. Hasta ahora, el vino tranquilo tenía su propia categoría y el espumoso entraba en otra distinta, la de bebidas de hasta 22% de alcohol por volumen, con una franquicia de nueve litros. Desde el 1 de octubre, ambos productos pasan a una sola categoría de vino con un máximo conjunto de 18 litros libres de impuestos.
La reforma también afecta a la sidra. Este producto deja de estar en la categoría separada de bebidas de hasta 22% y pasa a compartir la misma franquicia que la cerveza. Eso significa que la sidra se integra en el límite de 42 litros aplicable a la cerveza.
Además, el reglamento actualiza la terminología legal. Las referencias antiguas a “bebidas alcohólicas” pasan a sustituirse por “productos alcohólicos”, en línea con la Finance (No.2) Act 2023. A eso se suma un cambio en los tipos simplificados de derechos: cuando un viajero supera su franquicia, pueden aplicarse tipos simplificados hasta ciertos umbrales antes de pasar al régimen ordinario. En el caso de la sidra tranquila y la sidra espumosa, ese umbral sube de 20 a 110 litros para equipararlo al de la cerveza. En el resto de productos no hay cambios.
Murray sostuvo que los viajeros no tendrán que hacer trámites nuevos, aunque sí cambian las combinaciones de bebidas que podrán introducir sin pagar derechos. El ministro recordó que la revisión fue anunciada en los presupuestos de 2025 y llega tras un examen del sistema de franquicias realizado después de la salida del Reino Unido de la Unión Europea. También precisó que los desplazamientos a Irlanda del Norte desde la UE siguen sujetos a reglas separadas que se mantuvieron tras el Brexit.
Durante el debate, la oposición conservadora avanzó que no se opondría al reglamento. Gareth Davies, portavoz tory en la comisión, dijo que la simplificación era una modificación bienvenida para los viajeros que llegan a Gran Bretaña y para las empresas que les venden estos productos. Aun así, pidió al Gobierno que aclarara cuántas personas se verán afectadas, qué puertos pueden notar más el cambio y a qué se destinarán unas 500.000 libras asociadas a la medida.
En su respuesta, Murray no ofreció un reparto por puertos ni una cifra de usuarios afectados. Sí insistió en que la reforma no altera el volumen total de alcohol que un viajero puede traer al país, sino la forma en que se reparten las categorías. Según el ministro, algunas personas podrán volver con más cantidad de ciertos productos sin pagar derechos, mientras que otras, sobre todo las que antes aprovechaban al máximo varias categorías separadas, podrán traer menos de esos productos en conjunto.
Ese matiz es relevante en el caso del vino. Hasta el cambio normativo, el espumoso y el tranquilo podían computar en grupos distintos. Con la nueva redacción, ambos consumen la misma franquicia de 18 litros. El Gobierno defiende que esa agrupación da un trato más uniforme a productos similares y encaja mejor con el sistema fiscal reformado del alcohol.
El Ejecutivo sostiene que la orden no tendrá un efecto macroeconómico importante y que la carga administrativa para las empresas será casi nula. Aun así, reconoció que algunas compañías tendrán que revisar la información que ofrecen a sus clientes. His Majesty’s Revenue and Customs, la Hacienda británica, ya ha actualizado sus sistemas y sus guías para reflejar las nuevas categorías y los nuevos umbrales.
Ahí aparece una consecuencia práctica para el sector de bebidas. Las tiendas duty free, los operadores de aeropuertos y puertos, las navieras y los comercios que informan a viajeros sobre límites aduaneros tendrán que adaptar sus materiales, sobre todo en vino, espumosos y sidra. También puede haber ajustes en la comunicación comercial a clientes que compran con la franquicia en mente, ya que la mezcla permitida de productos cambia aunque el volumen total autorizado se mantenga.
El diputado liberal demócrata Steve Darling celebró en el comité que la sidra pase a recibir un trato equiparable al de la cerveza y respaldó la reforma por considerar que hará las reglas más fáciles de entender para los consumidores.
Tras el debate, la comisión dio su conformidad al reglamento. Con ello, el Parlamento británico avanzó en una modificación ya aplicada desde principios de mes y que obliga a actualizar la información sobre franquicias aduaneras en el comercio transfronterizo de bebidas alcohólicas.