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Mujeres que han cambiado (y mucho) el mundo del vino

Autor

Raquel Ruiz

Raquel Ruiz

4 de Diciembre de 2018

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Han llegado a este universo, de fuerte tradición masculina, pisando muy fuerte y lo han renovado de arriba a abajo con su preparación, sus nuevas ideas de negocio y su forma diferente de trabajar.

Emprendedores

El mundo del vino, hasta hace poco considerado como una profesión de perfil marcadamente masculino, está experimentando un gran transformación con la llegada a sus filas de mujeres jóvenes, muy preparadas y con ideas de cambio.
Si tomamos como ejemplo el grupo Hispanobodegas, un conjunto de bodegas que elabora y distribuye vinos de calidad de tres de las Denominaciones de Origen más emblemáticas de nuestro país (Rioja, Ribera del Duero y Rueda) nos encontramos con que casi todos los puestos de responsabilidad están ocupados por mujeres (un pequeño detalle de gran significado, si tenemos en cuenta que hasta hace pocos años esto era impensable).

Hablamos de un grupo 100% español, que se encuentra en el top de la industria vitivinícola y que está formado por algunos de los sellos más importantes que conforman este sector, como Bodegas Valdelacierva (Rioja), Bodegas Gormaz (Ribera del Duero) y Bodegas Garci Grande (Rueda). En su conjunto representan más del 45 % del vino con DO elaborado en España, un considerable volumen de negocio que cuenta además con distribución propia en México, EEUU y China.

El alma de Bodegas Valdelacierva

Esta bodega, formada por un grupo de apenas 8 personas, jóvenes y dinámicas, está dirigida por Emma Villajos, Ingeniero Agrónomo y Máster en viticultura y enología. Esta enóloga que lleva en el proyecto desde los inicios, ha sabido transmitir a todo su equipo, la pasión por un trabajo de creación que se basa en el respeto a la tipicidad y personalidad que marca la tierra, sin otras intervenciones en los procesos de vinificación que no estén directamente relacionados con esta filosofía.

En busca de la excelencia: hispanobodegas

"Creo en evolucionar, no en revolucionar. Llevamos a cabo todos los proyectos con nuevos aires, pero con el respeto al vino, a su calidad y a la diversidad que nos da la tierra. Disfruto con el reto", indica Emma Villajos.

En la elaboración de sus vinos se combinan las más modernas tecnologías con métodos artesanales y de la perfecta unión de esa maestría tradicional con los últimos avances se ha logrado la excelencia de sus" grandes vinos". En la última edición de La Guía Peñín, 14 de sus vinos se han colocado por encima de 90 puntos y su vino Valdelacierva Garnacha se ha agotado en sus primeros meses de vida tras haber conseguido los 90 puntos Parker.

Lo mejor de la tierra

Emma Villajos, responsable técnica de todas las fases de creación del vino, desde el campo hasta la botella, es la mujer infatigable y apasionada de su trabajo, que elabora los vinos de Rioja, de forma diferente, pero sin perder el ADN del terruño:

"En Valdelacierva nos gusta apostar por lo autóctono y sacar el mayor partido a la fruta, conjugando las particularidades del suelo, el clima y la variedad de uva, sin fórmulas, solo con prácticas en el trabajo que preserven y mantengan lo mejor de nuestra tierra", indica la enóloga. Convencida de que el buen vino nace de la calidad de la uva, ha dedicado años a reinterpretar el viñedo, seleccionando las uvas de las zonas más reconocidas en los márgenes del río Ebro (Rioja Alavesa) esbozando las gamas de vino en la viña, separando en el campo y diferenciando por la calidad vitícola del viñedo los vinos que luego se embotellan.

Modernidad versus personalidad.

Según Emma Villajos no es fácil que una bodega se adapte a las novedades que demanda el mercado con la rapidez que exigen las modas y tendencias, ya que el mundo del vino funciona a otro ritmo. Los vinos necesitan crecer y evolucionar en la bodega los mínimos establecidos por los Consejos Reguladores. Y sí, asegura, es posible renovarse en este oficio, pero manteniendo siempre la personalidad del producto.

Vinos muy auténticos y actuales

"El profundo respeto por una buena materia prima como es la uva, que nace como ser vivo en el campo y que continúa como tal en todo su recorrido hasta la botella, implica ser muy meticuloso, sistemático y controlar todas y cada una de las etapas de crecimiento para lograr que esas bondades que traía en uva se plasmen en el vino y que el consumidor lo disfrute al máximo".

Bodegas Gormaz

Esta histórica bodega que formó parte de las once fundadoras de la Denominación de Origen Ribera del Duero está ubicada en plena tierra soriana. Sus 232 hectáreas de viñedo se reparten por todos los municipios de San Esteban de Gormaz, en más de 100 pequeñas fincas agrupadas en unos 70 parajes. Todas ellas conforman el inigualable viñedo con el que se han creado grandes vinos como sus 12 Linajes, Viña Gormaz o Anier.

La apuesta, viñedos centenarios

Entre las particularidades de esta bodega están la edad de sus viñedos (las fincas acogen exclusivamente cepas centenarias), la variedad de sus suelos (aunque con la característica común de su roca calcárea que le aporta la mineralidad a la uva), la altitud a la que se encuentran los viñedos (entre 845 m y 960 m) y el clima, de marcado carácter continental, en el que están asentados. Todo ello conforma una entidad única, una calidad diferenciada propia que le otorga la Denominación de Origen Ribera del Duero Soriana.

 

AL frente de todo un equipo de 15 personas (aunque ella prefiere llamarlo su gran familia) se encuentra María José García Moreno, Ingeniero Técnico Agrícola y Máster en viticultura y enología, responsable de Viñedos y Bodegas Gormaz, desde 1999.
La enóloga nos cuenta: "Para mí emprender significa implicación y trabajar teniendo en cuenta los objetivos y tus recursos. El buen vino parte de la calidad de la uva, por ello he dedicado muchos años a interpretar nuestro viñedo, diferenciándolo y haciéndolo único en España. Perseguimos la excelencia y eso solo se consigue con constancia y trabajo duro. Nadie nos ha regalado nada. Mi motivación es seguir creciendo, apostar por la calidad y elaborar grandes vinos que tengan identidad propia".

Como en el caso anterior, esta enóloga, combina en los procesos de elaboración de sus vinos las más modernas tecnologías con métodos artesanales que contribuyen de manera decisiva a diferenciar entre buenos vinos y grandes vinos. Uno de sus secretos es continuar elaborando alguno de sus mejores productos en antiguos depósitos de cemento, una estructura muy especial que según García Moreno, ayuda a ensalzar la expresión del vino.

La joya de la corona

 

Buena comunicación

Aglutinando los intereses de todo el grupo Hispanobodegas y definiendo la trayectoria que debe llevar la compañía, otra mujer, Raquel Ruiz Espinosa (Empresariales, Máster en Marketing y Dirección Comercial; Máster en Liderazgo y Sumiller por la Cámara de Comercio de Madrid). Entre otras funciones, es responsable de dibujar y establecer la visión común que debe mantener todo el equipo.
Para ello, maneja la comunicación como herramienta que permite a todos entender esa estrategia común y contribuir así al éxito de las bodegas.

" Siempre pienso que soy vendedora de proyectos, noticias e ideas. Y creo que esas ideas hay que creérselas, vivirlas y defenderlas. Todo el equipo formamos parte de una misma partida de ajedrez en la que todas las piezas son importantes. Lo que planteamos son buenas jugadas, bien coordinadas, que nos permitan movernos libremente, pero siguiendo una misma dirección. Tenemos muy claro cuál es nuestro objetivo final y confiamos en lograrlo (y por supuesto, vigilamos muy de cerca los movimientos del contrario).

Un artículo de Raquel Ruiz
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